La última cruzada de Andrés Villar

El noiés abrió, junto a dos compañeros, una nueva vía en el Naranjo de Bulnes, la montaña más dura de España


Ribeira / la voz

Emulando al mítico Indiana Jones, Andrés Villar (Noia, 1957) vivió su última cruzada en los Picos de Europa. Acompañado de Ynma Regueiro, tramitadora procesal en los juzgados de Santiago, y de Rubén Suárez, bombero en Cee, este guardia civil que ejerce en Muros alcanzó la cima de roca caliza del Naranjo de Bulnes. Los tres lo hicieron por la pared oeste de esta escarpada montaña, considerada como una de las más duras del mundo. «La vía más difícil del mundo está ahí. Les costó abrirla 69 días, lo que supera incluso al Everest», afirma Villar, que destaca que ese episodio se completó durante el invierno de 1982.

Esta no fue la primera vez que escaló el macizo asturiano. En su historial constan 19 rutas más, pero esta, a la que llamaron Galiciando, «es la más impresionante. No lo digo por ser la última, sino por su dificultad, exposición, horas invertidas y verticalidad».

Villar ha tomado por costumbre dejar un pedazo de Galicia en sus escaladas por el Naranjo. Rianoia, Finisterrae, Luar, Plaza de Ribeira, Rías Baixas, Negreira o A Barcala son los nombres que ha elegido para identificar otros caminos que ha abierto en la sierra asturiana. Después de 38 años subiendo sus paredes, ensalza la vertiente Oeste, la que utilizaron en esta ocasión. La vía, apunta, «es una de las más impresionantes de Europa, así como referente a nivel mundial y símbolo del alpinismo en España. Tiene un recorrido vertical de más de 500 metros y una dificultad extrema». 

Ruta novedosa

Para alcanzar la cima, el guardia civil intentó conocer previamente cada recoveco: «Era un proyecto de hace varios años. Estudié un posible recorrido para evitar cruzarme con otras rutas ya existentes. Quería una línea inédita. Viendo el resultado, comprobamos que el camino ha sido extraordinario y espectacular».

El trayecto de este noiés, que llegó a buscar en Cuzco la última ciudad inca que sobrevivió a la conquista española, comenzó en el 2017; «Decidimos probar y escalar los metros iniciales. El resultado de aquella primera expedición fue muy positiva, pero lo más importante fue que pude comprobar in situ que la continuidad era incluso mejor de lo esperado».

Villar, Regueiro y Suárez viajaron en tres ocasiones al Naranjo de Bulnes antes de coronarlo, aunque no fue hasta el pasado mes de octubre que colocaron sus pies en la cima. El siguiente reto, reconoce el noiés, está todavía por perfilarse. Podría ser una ruta invernal por la vertiente sur de la montaña asturiana, aunque no hay nada decidido: «Tenemos expediciones pendientes y queremos buscar patrocinios».

El inicio

Su simbiosis con la roca le llegó en 1981. Villar, que ejercía como rescatador en espacios naturales para la Guardia Civil, acabó por convertir su trabajo en una afición que lo ha llevado a recorrer gran parte del mundo.

Esta pasión lo llevó, en 1990, a completar el itinerario más largo, de 1.100 metros. «Aquella fue la primera escalada en hielo que se conseguía», destaca este Indiana Jones barbanzano. Al contrario que el personaje de Harrison Ford, el noiés tiene cuerda para mucho más. Es cierto que la del Naranjo ha sido su última cruzada, pero no la definitiva.

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