¿Adiós a los tapones urbanísticos?

Algunos concellos apuestan por eliminar casas y rocas que obstaculizan el tránsito de personas y vehículos, mientras que otros consideran que sirven para frenar la velocidad

alvite
ribeira / la voz

Durante muchos años, los municipios de la comarca crecieron a su libre albedrío, sin unas normas urbanísticas que ordenaran la expansión de los distintos núcleos. La consecuencia directa es que, hoy en día, hay multitud de calles y carreteras que van serpenteando entre las distintas construcciones para abrirse paso. Los responsables de numerosos concellos llevan años intentando eliminar estos tapones urbanísticos, aunque también existen muchos que consideran que ya forman parte del paisaje urbano, y más que un obstáculo sirven para poner freno a la velocidad.

En Ribeira hace tiempo que se trabaja para ampliar una parte de la calle Fondevila, donde existe una vivienda que entorpece el tránsito. Después de muchas gestiones, el alcalde, Manuel Ruiz, ha llegado a un acuerdo con los propietarios del inmueble para que sea adquirido por el Concello y pueda derribarse.

En Porto do Son el problema más grave está en una gran piedra sobre la que se levantaron varias viviendas en la calle Santa Irene. La búsqueda de una solución para eliminar este tapón urbanístico sin que las edificaciones se vean afectadas viene de lejos. El ejecutivo de Luis Oujo por fin ha encontrado una alternativa que ya ha sido aprobada en el último pleno. «Vaise cortar a rocha que sobresae cun fío diamantado para que non afecte ás vivendas, xa que a alternativa de empregar unha máquina picadora era moi perigosa», apuntó el regidor, que también afirmó que están negociando para retranquear un garaje en A Roda.

Un alpendre en A Pobra

En el mismo proceso está inmerso el Concello de A Pobra, que quiere adquirir una especie de alpendre situado en el entorno de la iglesia de O Caramiñal. Según explicó el mandatario pobrense, Xosé Lois Piñeiro, en el municipio existen otros ejemplos más, sobre todo en la carretera AC-305 a la altura de A Angustia, donde alguna casa llega hasta el vial y no hay posibilidad de contar con aceras.

Esta situación no es exclusiva de esta localidad, puesto que se repite en Boiro y en Rianxo, como apuntaron sus regidores. Ambos llevan años batallando con las Administraciones titulares de las vías para que construyan nuevos arcenes para peatones. El rianxeiro Adolfo Muíños reconoce que los problemas más graves están en la zona de Burés y en punta Palleiro. El regidor también hizo memoria para hablar del conflicto que hubo en el paseo marítimo, cuando se habló de la posibilidad de derribar varias casas, algo que no ocurrió. «Fálase moitas veces de obstáculos, pero tamén hai que darlle unha volta ás cousas e pensar no sentido que teñen, porque poden servir para reducir a velocidade», dijo. De hecho, en este concello se eliminó el conocido como Arco da Menora para que pudieran pasar los vehículos, una decisión no muy acertada, porque hoy es zona peatonal.

En Lousame también libran su particular batalla contra los tapones urbanísticos, y además de retirar varias piedras en la zona de Fruíme, se derribará un alpendre en el vial entre Noia y Boiro.

La ampliación de los núcleos deja olvidados los postes de la luz

No solo las casas y piedras se convierten en grandes obstáculos que impiden el tránsito normal de vehículos y personas, en varios municipios de la comarca continúan instalados antiguos postes de la luz que en su día no molestaban, pero que ahora se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza para los concellos. Mazaricos tiene en estos momentos varias de estas estructuras, que han quedado en el medio de núcleos que se fueron ampliando en la última década.

La situación también se repite en Muros, donde la mandataria explicó que llevan años negociando con Naturgy -antigua Gas Natural Fenosa- para retirar un poste que está obstaculizando la carretera que va de Abelleira a Ventín. «As negociacións están bastante avanzadas e esperemos que pronto retiren esa estrutura que está estorbando», apuntó la regidora muradana.

En la pista que comunica el vial Noia-Padrón con la carretera Portobravo-Confurco, en lugar lousamiano de O Vilar o en las zonas noiesas de Ponte de San Francisco, Sueiro y O Obre también hay varios postes quedaron fuera de lugar tras el proceso de urbanización y que están pendientes de ser retirados para ganar espacio.

Oportunidades

Carlos H. Fernández Coto

O que moita xente ve como un problema por solucionar, eu véxoo como unha oportunidade. Fágoo sabendo que o mundo está mudando, e que no urbanismo contemporáneo a mobilidade é un factor relevante, e a tendencia é a redución de velocidade dos automóbiles e a súa eliminación do centro da vila. Fágoo trala observación do que están facendo outros países que van marcando as pautas de desenvolvemento.

Holanda reduce o ancho das vías, suprimindo a liña do medio. Francia coloca grandes xardineiras ocupando un dos carrís, reducindo as estradas ao ancho de un único vehículo. Outros lugares tamén entrecruzan as vías do tranvía coas vías dos automóbiles. Fano todo para reducir as velocidades, sen ter que colocar semáforos nin radares, fano por un urbanismo responsable para as persoas.

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