Una treintena de alumnos se quedarán sin servicio de comedor este curso

a. parada RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

DANI GESTOSO

La necesidad de las familias de conciliar es el principal factor del aumento en un servicio que usan unos 1.800 chicos

14 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Uno de los servicios y recursos que más ha crecido con el paso de los años en los centros educativos barbanzanos es, sin duda, el del comedor escolar. En este curso académico serán cerca de 1.800 estudiantes los que se sentarán delante de un plato sin abandonar el colegio -dejando al margen a las numerosas chicas y chicos que estudian en centros concertados-. No obstante, esta cifra todavía podría variar a falta de que se vayan concretando nuevas incorporaciones o bajas. Lo que sí es un número que no disminuirá es el de pequeños que están en lista de espera y que no podrán disfrutar del servicio, un total de 29.

Las causas del aumento de la demanda tienen una explicación común en todos los centros, las familias cada vez se ven más necesitadas de poder conciliar y ya es raro que en un entorno familiar no trabajen los dos progenitores. Otro de los motivos que se citan pasa por el propio boca a boca entre las familias que antes desconfiaban de este sistema o porque la matriculación ha crecido en los grandes colegios de cada municipio.

A pesar de todo, este se trata de un problema que afecta al colegio boirense Santa Baia, donde 15 alumnos se quedarán fuera del comedor este año. «El primer año que se puso en marcha no encontrábamos familias para el comedor, pero cada vez han ido llegando más usuarios», explicó el presidente del AMPA, Óscar Lampón.

Distintas ampliaciones

«Hemos solicitado al Concello una ampliación del comedor en la antigua casa del conserje», indicó Lampón, a la vez que señaló que el año pasado contaron con un obra similar, pero el espacio ganado fue insuficiente para el crecimiento de los usuarios.

Por otra parte, el responsable del AMPA destacó que están más que contentos con el servicio que les presta una empresa local y que por la cercanía hasta les permite contar con productos hechos a la plancha, al igual que en el colegio de Abanqueiro. Los padres incluso llegaron a rechazar pasarse a la gestión de la Xunta en una votación.

Otro de los colegios que necesita más plazas de comedor es el rianxeiro Castelao, donde en años anteriores ya se había dado esta misma situación. En esta ocasión, serán cinco los pequeños en lista de espera.

El último de los tres casos tiene lugar en Ribeira, concretamente en el colegio Frións, donde tras una reorganización del espacio por parte del Concello, son 55 los usuarios a los que se busca dar cabida, pero 9 de ellos no tendrán esa posibilidad por la falta de un cuidador. El AMPA ha exigido una solución a la Xunta y remitido varios escritos, pero desde Educación todavía no han dado respuesta a ninguna misiva.

Por último, el también ribeirense CEIP de Palmeira todavía tiene libres diez del medio centenar de vacantes disponibles, pero como en distintos cursos contaron con la ratio al completo, han sido previsores y han solicitado a la Xunta un cambio de emplazamiento de este espacio. Desde la dirección puntualizaron que se trata de una petición orientada a una mejor organización para la llegada del cáterin y comodidad de las familias.