Hermanos al calor de las brasas

Medio millar de personas asistieron a la Festa da Vitalla, con la que Outes y Boticas estrechan lazos


outes / la voz

Una novilla de 200 kilos y media docena de jamones fue el menú con el que la villa portuguesa de Boticas agasajó a los vecinos de Outes, afianzando el hermanamiento que desde hace años une a ambas localidades. A Horta do Muíño fue el escenario de una comida campestre a la que acudieron más de medio millar de personas, en una jornada de convivencia amenizada por la música de grupos folclóricos.

Cocineros de la localidad lusa fueron los encargados de hacer las brasas en las que el manjar fue asándose lentamente. Muchos residentes aprovecharon la oportunidad para extender el mantel y desplegar mesas y sillas con el propósito de prolongar el encuentro hasta última hora.

Mucho más que gastronomía

La alcaldesa, Beatriz Molinos, también acudió a la celebración para conversar con los miembros del país vecino.

Molinos subrayó que la Festa da Vitalla constituye solo una de las actividades que, desde hace una década, comparten Boticas y Outes. La mandataria manifestó que el intercambio entre ambos lugares va mucho más allá y se extiende también a los ámbitos turísticos y culturales.

Los lazos que unen a la localidad del norte de Portugal con Outes continúan acrecentándose y, además de saborear los manjares, los anfitriones también pudieron compartir anécdotas y experiencias con sus invitados.

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