Doblete de presidentes en Porto do Son

La casualidad hizo que Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijoo eligiesen la villa para disfrutar de una jornada de ocio

J. M. Sande
ribeira / la voz

El discreto encanto de Porto do Son parece ejercer una especie de magnetismo presidencial, y es que la localidad tiene el privilegio de haber sido elegida como lugar de esparcimiento por primeros espadas de la política española e, incluso, extranjera. La villa fue lugar de veraneo, entre el 2001 y el 2003, de José Luis Rodríguez Zapatero, justo antes de que cambiase su residencia para La Moncloa, y en agosto del 2013 recaló en este territorio el jefe de Estado de Irlanda, Michael Higgins, en su primera incursión turística estival en Galicia. Quizás por esos antecedentes, la coincidencia del expresidente Mariano Rajoy y del titular del Gobierno autonómico, Alberto Núñez Feijoo, durante la tarde del pasado lunes, levantó entre vecinos y visitantes el revuelo justo.

A la terraza de un conocido bar de la plaza de España de Porto do Son acudió Mariano Rajoy a última hora, acompañado de su mujer, Elvira Fernández, y de otra pareja. Previamente habían hecho escala en O Freixo, concretamente en el restaurante Pepe do Coxo, donde disfrutaron de una comida con pescado, mejillones, ostras, navajas y almejas como protagonistas. Distendido y amigable, el expresidente del Gobierno accedió a sacarse fotografías con los comensales que se lo pidieron, así como con responsables y personal del propio establecimiento outiense, como Rubén Vilariño y Manolita Lestón.

También en la villa sonense posó gustoso Mariano Rajoy con quienes así lo requirieron. No solo residentes en el término quisieron inmortalizar el momento, sino que también muchos de los veraneantes que en ese instante se encontraban en la zona se acercaron para tener un recuerdo que compartir con los amigos al término de las vacaciones. Todos vieron satisfecho su deseo.

El alcalde, incrédulo

Nada sabía de tan ilustre visita el alcalde, Luis Oujo, pero no tardaron en llegarle WhatsApps con fotografías del expresidente en la plaza. Con tanto bulo como circula por las redes sociales, el mandatario reconoció ayer que, al principio, pensó que las fotografías eran un montaje. Sin embargo, un par de llamadas telefónicas le permitieron verificar que, efectivamente, el hasta hace poco inquilino de La Moncloa y miembro de su partido estaba en la villa disfrutando del terraceo.

Luis Oujo acudió a su encuentro para saludarlo y ambos disfrutaron de unos minutos de conversación y de un breve paseo por la zona marítima. Eso sí, interrumpido a cada paso por quienes querían un posado con el expresidente.

Movido por la curiosidad, el alcalde preguntó al insigne visitante qué le había traído por tierras sonenses y Mariano Rajoy le explicó que disfrutaba de una jornada de ocio en compañía de unos amigos. Le relató que, cuando solo tenía 1 año, había acudido con sus padres al municipio y que hacía tiempo que tenía ganas de visitarlo.

El recorrido llevó a Mariano Rajoy a pasar por diferentes lugares del área barbanzana, aprovechando la soleada jornada, y no quería regresar a tierras pontevedresas sin hacer un alto en el camino en el Porto do Son del que guardaba el recuerdo de su niñez.

Cita con Núñez Feijoo

Quiso la casualidad que Luis Oujo estuviera citado esa misma jornada en la villa sonense con el presidente de la Xunta Galicia, Alberto Núñez Feijoo. Así se lo transmitió el alcalde a Mariano Rajoy, animándole a prolongar su estancia en la villa para que todos pudieran disfrutar de una velada juntos.

Sin embargo, no fue posible que ambos coincidieran porque el expresidente ya tenía otros compromisos que debía atender y, finalmente, no fue inviable que Feijoo y Rajoy se dieran un apretón de manos con la ría de Muros-Noia como telón de fondo y el acogedor abrazo del territorio sonense.

Así, Mariano Rajoy y quienes lo acompañaban emprendieron el camino de regreso antes de que el sol iniciara su ocaso, mientras Luis Oujo aguardaba la llegada del máximo responsable autonómico.

Algunos de los ciudadanos que relajadamente disfrutaban de las últimas horas la tarde en la plaza de España no salían de su asombro, al ver primero a Rajoy y, solo un rato después, al mismísimo Núñez Feijoo, como si se tratase de una convención presidencial.

En este caso la visita no fue inesperada. Hace unos días, Luis Oujo y Alberto Núñez Feijoo coincidieron en un acto y el alcalde sonense aprovechó para invitar al líder autonómico a darse un paseo, con carácter extraoficial, por la localidad. Dicho y hecho, porque el titular del Gobierno gallego aceptó la propuesta y no dudó en desplazarse.

Paseando por las calles pudo vérseles a ambos junto a la teniente de alcalde María Maneiro. Después de un breve recorrido, disfrutaron de una cena a la que también acudieron otros integrantes de ejecutivo local.

Como decía una vecina de Porto do Son que ya ha visto pasar a muchos ilustres de diversos ámbitos por sus calles: «Por aquí se deja caer todo el mundo». Basta recordar, por ejemplo, que, durante años, la ahora diputada europea Maite Pagazaurtundúa veraneó en Porto do Son con su marido, aficionado a la pesca.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
47 votos
Comentarios

Doblete de presidentes en Porto do Son