O Freixo lanza un órdago por la vela

Cerca de 200 personas al año acuden al centro náutico outiense para descubrir el mundo de la navegación de recreo


Ribeira / la voz

O Freixo respira amor por la vela desde el 2012. Fue ese año cuando comenzó un idilio que ha atraído al Centro Náutico Francisco Rama Vázquez, Fufú, a centenares de personas que buscaban sentir la pasión de surcar los mares. De la mano del técnico de Deportes Álex Pombo (Carballo, 1976), la navegación ha ido sumando adeptos y erigiéndose como una alternativa de peso en la ría de Muros-Noia. Vela ligera, tradicional y windsurf son las patas sobre las que se sostiene un proyecto cargado de éxito.

«Queremos romper o tópico de que é un deporte da elite. Buscamos que o apartado económico non sexa unha barreira, que a xente non pense que só pode practicalo en barcos grandes e caros», afirma Pombo, quien destaca que la fusión del regatista con el medio natural es uno de los mayores atractivos de la náutica. Rechaza la concepción de que es una disciplina veraniega dirigida a niños: «Pódese practicar durante os doce meses. Temos xente que supera os 60 anos que sae todas as semanas».

Pombo se refiere a Siro, quien a sus 67 años es un asiduo aficionado al windsurf. Confiesa que él es una de esas personas voluntarias que permite que el proyecto siga adelante y sumando apoyos a cada paso. «Sen xente como Siro sería imposible», confiesa.

Apuesta ganadora

El trabajo realizado en Outes se ha ganado el aplauso de los expertos en la materia. Sobre los motivos, Pombo reconoce que «o entorno axuda moito, esta é unha ría moi segura e a paisaxe estimula. A constancia no tempo foi provocando ese boca a boca, levamos xa seis veráns e a xente interesase no que facemos». El proyecto, que nació como una apuesta fuerte por parte del Concello por dinamizar el centro náutico, tiene en la navegación tradicional una de sus puntas de lanza. Uno de sus mayores logros ha sido posible con la ayuda de la asociación Terra de Outes, con la que han unido a una veintena de amantes de estos barcos. La fuerza del grupo, que cuenta con veinteañeros y jubilados, les ha permitido acudir a encuentros en Pasajes y Murcia. Pombo confiesa que esa pasión es clave: «Algúns son mariñeiros xubilados. Iso mantenos activos, teñen que controlar as condicións meteorolóxicas, o tempo que lles leva chegar a certo punto, os ventos, remar, fondear. Teñen que ser bailaríns enriba do barco».

Más opciones

Pero las embarcaciones tradicionales no son la única obsesión de esta escuela municipal. Su apuesta por la vela ligera y el windsurf ha permitido a centenares de personas dominar el medio acuático: «Facemos bautismos e cursos, de iniciación e perfeccionamento. Temos sobre 200 persoas ao ano. Damos servizo dende Santiago a toda a ría de Muros-Noia. Temos que arranxar os grupos entre marzo e xuño, en verán xa non temos prazas». Aunque parezca un motivo de orgullo, es también un problema, ya que, al contar con un solo monitor todo el año y dos en verano, mucha gente se queda fuera. «Fai falla unha aposta por parte dos municipios da redonda pola navegación de recreo. Hai demanda». El terreno de juego «é o mar e xa o temos, e ademais non ten mantemento. O mar no é só para traballar. É de todos». Solo queda lanzarse a disfrutarlo. Para hacerlo con éxito, basta con seguir el ejemplo de O Freixo.

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