La chica de la minifalda


L a polémica sentencia de La Manada ha vuelto a la actualidad casos como el de la minifalda por la que una mujer de Lérida, María José, víctima de acoso sexual por parte de su jefe acabó siendo presentada por el magistrado como culpable por «haber provocado, quizás inocentemente» al hombre. Ella entonces tenía 16 años. El empresario le propuso mantener relaciones a cambio de prorrogarle el contrato y le hacía tocamientos en pechos y glúteos por encima de la ropa.

Treinta años después, esta mujer, animada por sus hijas, se ha dirigido a la prensa local para explicar qué se siente ante un acoso. «Yo no hice nada malo, pero él me hizo sentir como si todo fuera culpa mía (...). No quiero ni pensar cómo se siente una víctima de violación, si yo -lo mío no es nada en comparación con lo que le hicieron a ella- aún tengo pesadillas tres décadas después. De vez en cuando sueño que me acorrala o que me persigue con el coche y me despierto temblando de miedo».

En sus declaraciones a la prensa, María José asegura que estuvo años «tapándose como una monja porque le gente hablaba mal de mí». A los 26 años conoció al que hoy es su marido y entonces empezó a remontar. El empresario solo fue condenado a una multa de 40.000 pesetas (240 euros).

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