El castro Grande de Neixón vio la luz

El yacimiento estuvo durante mucho tiempo oculto bajo toneladas de basura y escombros


Hoy es uno de los principales yacimientos arqueológicos de Barbanza, pero durante mucho tiempo, el castro Grande de Neixón permaneció enterrado bajo la basura y la maleza. Tal día como hoy de 1999, palas excavadoras y camiones accedían al lugar para proceder a su limpieza. Los trabajos se prolongaron durante varios días, puesto que en la zona se acumulaban toneladas de desperdicios y escombros. Pese a ello, ya entonces los arqueólogos se mostraban optimistas en cuanto al estado de conservación del castro, que en los años 70 había sido objeto de una excavación que había permitido sacar a la luz interesantes restos.

A partir de entonces, los trabajos en la zona no pararon nunca. Los castros Grande y Pequeno, descubierto más tarde, se encuentran ahora musealizados, pero siguen cada verano creciendo de la mano de los estudiantes de arqueología que se suman a los cursos prácticos convocados por el Centro Arqueolóxico do Barbanza. El yacimiento está catalogado como Bien de Interés Cultural.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

El castro Grande de Neixón vio la luz