Personas sin ingresos son excluidas de la Risga por las altas exigencias

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Prestaciones tramitadas el pasado ejercicio todavía continúan sin resolver

17 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

«He llorado de impotencia por casos de denegación de la Risga», afirma una técnica de Servizos Sociais de un concello de Barbanza. Su frustración es compartida por otras compañeras de la comarca, alguna de las cuales manifiesta: «Coa Risga estanse dando situacións psicodélicas». Los demandantes se quejan de las dificultades que deben sortear para recibir unos ingresos que les permitan escapar de la exclusión y las trabajadoras sociales ven como, en muchos casos, su valoración positiva para la concesión de la ayuda topa con un muro burocrático.

Por una parte, explican que el tiempo de espera se alarga durante meses por los requerimientos que se hacen: «Es un retraso provocado», dice una profesional. La excepción son las situaciones que se consideran de urgencia, como las que afectan a víctimas de violencia sexista.

Solicitudes tramitadas el pasado año aún están sin resolver o acaban de hacerlo. Las técnicas precisan que el acceso a la prestación es difícil porque solo con que el solicitante tenga un familiar que pueda proporcionarle alimentos no se la dan, pero hay muchas otras razones: «Llevaba seis meses esperando por una Risga y se la denegaron porque trabajó un mes».