Ribeira / La Voz

Cuando hace más de una década se puso en marcha el área de rehabilitación integral (ARI) de Rianxo, en ella se incluyeron, además de las calles que conforman el casco antiguo de la villa, los núcleos de Fincheira y Rianxiño. Si bien en el primero de ellos sí se realizó un proyecto de urbanización con cargo a los fondos para la recuperación de espacios públicos, en el segundo no fue así, y la falta de iniciativas para restaurar viviendas antiguas también resulta evidente. Pese a todo, Rianxiño conserva en sus pistas estrechas y caminos de pie toda la esencia de los núcleos tradicionales, aunque un poco más de mantenimiento no vendría mal.

La falta de atención a esta zona, que a pesar de su carácter de aldea rural está a tiro de piedra del casco urbano de Rianxo, se hace evidente sobre todo en los hierbajos que lo invaden todo: a los pies de los cruceiros, en las cunetas de los ya de por sí estrechos caminos, en los muros y en las corredoiras que componen un entramado de callejuelas en las que es fácil perderse y acabar dando un rodeo.

Sin embargo, lo que más llama la atención del núcleo es la cantidad de viviendas vacías y abandonadas que se aparecen en el camino, sobre todo a la entrada a Rianxiño desde la carretera que lleva al instituto Félix Muriel, situado solo unos metros más arriba. Muchas solo están cerradas, y aunque es evidente que necesitarían un lavado de cara a fondo, empezando por una mano de pintura, se mantienen en pie y enteras, y algunas incluso lucen carteles anunciando que están en venta.

Sin embargo, en otros muchos casos se trata de inmuebles a los que las ayudas del área de rehabilitación llegaron demasiado tarde y que están completamente arruinadas y no conservan ni la cubierta.

Turismo rural

Sí es cierto que, a medida que uno se adentra en el núcleo, se encuentra con más viviendas en perfecto estado y habitadas por sus dueños, y también otras que se han reinventado para convertirse en casas de turismo rural. De hecho, en Rianxiño hay varios ejemplos de negocios de este tipo que aprovechan su situación, próxima a la villa, y las vistas que, en los puntos más elevados, ofrece la ría.

Ese núcleo es además zona de paso para muchos vecinos de otros núcleos, como Outeiro o la parroquia de Asados, que aprovechan sus estrechos caminos de pie para atajar en su trayecto hacia la villa rianxeira y evitar la carretera general. La escasa amplitud de los accesos es una peculiaridad que a más de uno le habrá dado un disgusto en forma de arañazos en la carrocería del coche, y eso que algún vecino previsor ha colocado protectores de goma para evitarlo.

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Un núcleo tradicional en el que apenas se nota la rehabilitación