El último vuelo de Avelino y Beatriz

La noticia de la muerte del primer batería de Heredeiros y su pareja corrió como la pólvora por Ribeira


Ribeira

«¿Cal é a única ave que toca a batería?». Seguro que los fans más incondicionales de Heredeiros da Crus conocen la respuesta. O Avelino. Así le presentaban en los conciertos. Pero Avelino no volverá a coger las baquetas porque, con 43 años, emprendió su último vuelo. No lo hizo solo, se fue con su pareja, Beatriz Jorge Carreira.

«Se escribes algo, pon que foi o primeiro batería de Heredeiros, e que todo o mundo o quería moito a pesar de todo». Eso pedía un familiar muy cercano de Avelino Ares Santos cuando sus sospechas de que los cadáveres encontrados el viernes por la tarde en un edificio abandonado de Ribeira podrían ser los de Avelino y Beatriz se iban confirmando. Hacía más de un mes que no sabían nada de él, y aunque algunos vecinos de la zona aseguraban que le habían visto hace un par de semanas, su familia no dio con él hasta el viernes.

La noticia de que la pareja había muerto hace días se extendió como la pólvora por Ribeira causando sorpresa y conmoción a partes iguales. Entre quienes recibieron la noticia como un duro golpe están los integrantes de Heredeiros da Crus, que a través de las redes sociales rindieron su particular homenaje a Avelino: «Sen el non existiría Heredeiros; vendeu o seu teclado para comprar a batería que sementou a formación do grupo».

Su sello

Recordaban que Carretillas de semento fue una de las creaciones del batería para la banda, una canción que posiblemente volverá a sonar en los próximos directos: «É un tema que enche todo de pura alegría». Los miembros del grupo también se acordaron de él por separado, especialmente Fran Velo, que contó que fue él quien lo introdujo en Heredeiros.

En las redes sociales, muchos comentarios lamentaban la pérdida del batería, y en perfiles como el del festival Kurrala Rock compartían una foto suya: «Avelino, contigo empezou todo». Sus baquetas fueron las primeras que sonaron en la primera edición del festival, en el 2004, con la banda La Tuna del Norte.

En las redes también se sucedieron los mensajes de lamento por su pareja, Beatriz, que deja tres hijos menores. Contaba apenas 31 años y tuvo una vida dura que la llevó a acumular deudas y a pedir ayuda para evitar el desahucio. Pero la muerte de su cuarto hijo con apenas 2 años fue el golpe más duro para ella.

Ambos descansan ya en paz. Los restos mortales reposan desde ayer por la tarde en el cementerio parroquial de Santa Mariña Xuño y el martes se oficiará un funeral en su memoria en Santa Uxía. Beatriz fue enterrada ayer en San Pedro de Muro y hoy mismo, a las 10.30 horas, está previsto que se celebre una misa en la iglesia de la parroquia sonense.

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