El endurecimiento legal reduce a la mitad la oferta de viviendas turísticas

Las inmobiliarias alertan de que muchos propietarios deciden no alquilar para ahorrarse los trámites burocráticos


Ribeira / La Voz

«¿De verdade está disposto a perder máis de mil euros por non cubrir uns papeis?». Esta es una de las frases que más se han cansado de repetir, a lo largo de todo este año, las múltiples inmobiliarias de la comarca. Lo que había nacido como la medida estrella para acabar con el alquiler en negro de pisos de veraneo en plataformas digitales, está suponiendo un ataque frontal al trabajo de muchas empresas de este sector. El requerimiento legal de dar de alta los inmuebles en el registro de viviendas turísticas de la Xunta ha provocado tal espantada de propietarios que la oferta se ha reducido, como mínimo, a la mitad.

No obstante, no todos los particulares han tomado una decisión tan drástica para ahorrarse un trámite burocrático. Una parte importante de los pisos que antes se alquilaban por semanas, quincenas o meses están siendo ocupados por períodos anuales, como es lo usual en las viviendas generales. Desde una firma ribeirense explican que han preferido potenciar este tipo de contratos y que muchos clientes optan por tener sus inmuebles ocupados todo el año antes de tener que meterse en nuevos papeleos.

Las agencias de la comarca tienen muy claro que el principal factor que, sorprendentemente, ha hecho que muchos particulares opten por tener vacía esa pequeña casa heredada o el piso cerca de la playa pasa por el propio perfil del propietario en Barbanza: personas de avanzada edad. «Perdemos máis dun 25 % da bolsa porque o cliente ten medo e dúbidas, penso que o trámite debería ser máis sinxelo para os maiores, pero a realidade é que xa case non se ven carteis de ‘se alquila’», analizaron desde una oficina muradana.

Demanda sin satisfacer

Inevitablemente, las inmobiliarias ya están recibiendo llamadas de turistas que no tienen donde alojarse, pues ha habido casos de magnitudes importantes como el de un negocio pobrense que pasó de contar con 90 inmuebles de uso turístico en cartera a 30, y de estos, ocho pasaron a ser ocupados todo el año.

«Dos preto de 30 inmobles deste tipo que alugabamos, esta vez tivemos unha decena», destacaron desde Boiro, para indicar que se han cansado de avisar de que volverá a haber inspecciones -por ejemplo, en la zona carnotana de Caldebarcos se pusieron dos multas el pasado verano- para vigilar el alquiler al margen de la ley.

Se trata de un temor que también comparten otros negocios, como en uno rianxeiro: «En Rianxo, coma noutros sitios, os veciños adoitan ter a un veraneante de man ao que lle alugan dende hai anos». En esta última firma, cuya oferta pasó de una treintena de viviendas a unas seis, también apuestan por una mayor información sobre el alta en el registro oficial, por lo que han empapelado el escaparate de su oficina con la información para realizarlo: «Hai señores que nos dixeron que teñen medo de que lles quiten a pensión».

Por su parte, una empresa noiesa logró capear un descenso del 20 % sumando otro tipo de viviendas, como apartamentos, aunque señalan que la clave está en que ellos se encargan de la propia gestión: «Cando comezamos a borrar da Rede os anuncios dos clientes que non deran de alta os pisos, chamaron preguntando canto lles subía o prezo se lles faciamos nós o trámite». Y es que una gran parte de inmobiliarias se encargan de ello.

¿Cómo se da de alta un inmueble en el registro oficial? (Análisis)

Contra la creencia que se ha extendido entre los propietarios, el proceso de inscripción de una vivienda turística en el registro de la Xunta no es tan complicado. Estas son las claves que hay que tener en cuenta para cumplir con el requisito legal del nuevo decreto.

¿Qué se considera una vivienda turística?

La normativa hace distinción entre dos conceptos, que en la práctica apenas difieren: vivienda turística y de uso turístico. La primera se emplea para inmuebles familiares de hasta diez plazas y estancias de tres meses como máximo. Además deberá tener baño (dos en caso de seis o más inquilinos), comedor, cocina y dormitorio y estar señalizada con una placa oficial en la fachada. La segunda es para plazos de menos de un mes. En ninguno de los dos formatos podrá alquilarse por habitaciones.

¿Se han introducido nuevos requisitos?

Sí. Por ejemplo, deberán habilitarse un libro de visitas y hojas de reclamaciones y la propiedad tendrá que contar con mayor o menor mobiliario, según el total de huéspedes.

¿El trámite cuesta dinero?

Sí, el pago de las tasas asciende a 56,82 euros. Además de las compras de material o coste de las reformas a realizar.

¿Cómo se realiza la inscripción en el registro?

Se trata de un trámite a realizar en la sede electrónica de la Xunta. Es necesario aportar una memoria descriptiva de la vivienda con planos a escala 1:100, así como la documentación relativa a la acreditación de la personalidad jurídica del arrendador, el contrato de libre disponibilidad, el título que habilita para la comercialización de la vivienda, la licencia de primera ocupación o cédula de habitabilidad y el seguro de responsabilidad civil. Una vez que la solicitud se haya procesado con copia digital, se recibirá la licencia en un período de 15 días.

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