Barbanza también es tierra para el picoteo

Los restaurantes ofertan numerosas raciones para compartir tomando algo

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En el mundo gastronómico, como en tantos otros, existen ciertos prejuicios. Uno de ellos es el rechazo, por la creencia de que se trata de una comida escasa o de menor calidad en los productos, a la opción de sentarse a una mesa y pedir unas raciones para compartir. Sin embargo, en Barbanza está la prueba de que el picoteo también puede ser un auténtico arte culinario, a razón de las diversas opciones que ofertan algunos de los mejores restaurantes de la comarca.

En el ribeirense Tío Pepe, la carta de raciones siempre ha sido un pilar, prácticamente desde sus inicios. Su gerente, Domingo Molinos, explica que a media tarde suelen contar con clientela habitual que prefiere pasarse a tomar algo en la barra o en la terraza. Se trata de un ritual por el que llegan a la mesa platos míticos como el lacón frío Tío Pepe, una especialidad de la casa que se sirve con su salsa de pimienta. «A xente adoita pedir varias racións para acompañar cun viño ou cunha cervexa», explicó Molinos de una lista de propuestas entre las que destacan el pulpo á feira y a la brasa, las gambas al ajillo en cazuela de barro, los pimientos de piquillo rellenos de bacalao, las tablas de ibérico, los criollos o habituales de la carta del local como el revuelto de algas con erizo.

No obstante, en el Tío Pepe también se pica el marisco, con especial atención a los mejillones tigre, las vieiras al horno con pan rallado y las navajas.

La innovación importa

Sin abandonar Santa Uxía, en Penín Xantares do Mar también aplican su filosofía de innovación a cada ración. La responsable de este restaurante y jefa de cocina, Pili García, indicó que ha estado trabajando en nuevas creaciones, como sus alitas de pollo estilo Chupa Chups, que se preparan simulando el formato del afamado caramelo, rebozadas en panko y acompañadas de patatas faja con salsas caseras de mostaza y de barbacoa. Otra de las novedades de García que arrasa para compartir es la ensalada templada de queso de cabra o las ya asentadas colas de langostino con maíz tostado y alioli negro.

«Últimamente han entrado nuevos platos, como el confit de pato con setas y manzana a la salsa de boletos o los espárragos blancos rellenos de marisco y espinacas con bechamel» anotó la hostelera ribeirense.

Sin embargo, si hay quien entiende de raciones son los comensales del boirense Don Paquito, donde priman los clásicos y tradicionales pinchos de pulpo, calamares a la plancha con patatas panadera, tortilla, churrasco, croquetas de marisco o cocido, así como sus empanadas de trigo caseras y pimientos rellenos de setas o pulpo.

«Tamén apostamos por introducir o produto de temporada nas racións», explicó el gerente, Francisco Rebollido, para señalar a la anguila, en empanada o frita. Otro de los esenciales es el pulpo estilo Don Paquito, a la sartén con almejas y gulas al ajillo.

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