Miguel evitó un disgusto en Barraña

El cancerbero boirista sacó un disparo del Alondras en la recta final del partido que pudo costar un empate. Miki y Cano firmaron los dos tantos locales al contragolpe


Llamado a ser un mero figurante, Miguel Dieste salió a hombros del césped tras evitar un disgusto a la afición de Barraña. El cancerbero, con un pie felino, despejó el mejor intento de un Alondras que rozó el empate en la recta final de un choque que parecía que ya había perdido en el minuto 57. Un error de Borja en la salida de balón, que supuso el tanto de Álex Rey, puso pimienta a un choque en el que el Boiro mostró sus múltiples caras. Miki y Cano decidieron con dos zarpazos de auténticos killers.

Con un once inédito, el bloque de Víctor Santos funcionó a arreones. El Alondras confió en la misma fortuna que llevó al Arousa a vencer a los barbanzanos en A Lomba. Aprovechando la defensa adelantada de los locales, los de Cangas lanzaron balones en largo a Mauro y Pardavila para encontrar la falla que les abriese el camino hacia la portería. Pudieron hallarla en varias ocasiones, aunque la falta de puntería fue una losa para los visitantes, que tuvieron la mejor ocasión en una falta rápida que lanzaron por encima del travesaño.

Era el minuto 21 y el Boiro comenzó a crecer de la mano de Javi Otero, Yahvé, Remeseiro y Miki. Fue este último quien dio vida a la grada de Barraña, que comienza a deshabitarse con el paso de los partidos. Un pase de Otero entre los dos centrales habilitó a Miki. El extremo regateó al cancerbero visitante, que lo derribó cuando tenía la meta vacía.

Pena máxima

La grada vio con nitidez un penalti que pudo dejar al Alondras con diez, pero el colegiado tomó una decisión que encendió al Boiro y a su afición: piscinazo y tarjeta amarilla para el boirista. Mejoró el bloque de Santos después de la polémica. El balón, que hasta ese momento se trababa en los pies de los locales, comenzó a fluir con mayor nitidez.

Después de varios minutos de tanteo entre ambos conjuntos, Cano, tras regatear a su par cerca de la línea de fondo, puso un buen balón en el corazón del área que atrapó el meta. Fue el prólogo del 1-0. Tras un balón dividido, Remeseiro asistió de tacón a Miki, que dejó pasar la pelota por debajo de las piernas antes de lanzarse a la galopada.

El extremo enfiló la portería como un rayo. El zaguero intentó trabarlo y el portero salió a la desesperada. Antes de que ninguno de los dos lo atrapase, con un disparo raso, medido, envió el balón a la red. El tanto fue un mazazo psicológico para un Alondras que hasta ese momento no había sido inferior.

Todavía con el tanto de Miki en la mente, comenzó al segunda mitad. Iván González dirigía el ataque del Alondras cuando Remeseiro, determinante ayer, metió un excelente pase entre líneas a Cano. El extremo, que ayer jugó de delantero, se coló en el área con un zaguero en el costado. Con un quiebro se abrió hueco para pegar con puntería al palo largo y anotar el segundo.

Fue ahí cuando se relajó el Boiro, que creyó que el duelo estaba finiquitado. Se equivocaban los blancos, que vieron como Álex Rey aprovechaba un error de Borja para poner el 2-1 en el 85. La recta final no fue apta para cardíacos. El Alondras se echó con todo a por el empate y los de Santos gozaron de varios mano a mano para sentenciar. Cuando la grada comenzaba a soñar con fantasmas del pasado, Miguel se convirtió en el salvavidas de todos. Con un pie excelso, evitó un gol cantado, un 2-2 que pudo ser demasiado golpe para los locales. El cancerbero evitó un auténtico disgusto a Barraña.

Víctor Santos técnico boirista

«Creo que comezou a verse un pouco o Boiro que queremos»

Víctor Santos es un hombre tranquilo. Lo ha demostrado en esta breve etapa en el banquillo del Boiro. Tras las derrotas contra Céltiga y Arousa mantuvo la calma, igual que ayer, tras cosechar una complicada victoria contra el Alondras: «Creo que foi un partido moi disputado, contra un rival moi bo, non vai arriba de casualidade».

El técnico aseguró que todavía les queda mucho trabajo por delante, pero que «o equipo deixouno todo e tivemos ese acerto de cara o gol con Cano e Miki». Aunque el partido se puso de cara al inicio del segundo tiempo, Santos reconoció que el 2-1 «obrigounos a sufrir un pouco. Miguel fixo unha parada decisiva no último minuto».

Aunque el duelo pudo acabar en tragedia, el míster afirmó que: «Creo que comezou a verse un pouco o Boiro que queremos. Está é a liña que temos que seguir. Debemos traballar moito, aínda queda moita liga por xogar. Cada encontro debemos estar un pouco mellor».

Sobre la posición de Borja, aseguró que «en liñas xerais estivo ben» y afirmó que, al contrario de lo que ocurrió en Arousa, en esta ocasión los balones en largo no fueron decisivos: «Se queres estar colocado intermedio e morder arriba sabes que iso pode pasar. O porteiro saíu ben varias veces para cortar pases en longo. Caridad e Taboada estiveron moi ben nas coberturas e tamén moi coordinados».

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