Suso Silva: Una vida dedicada al remo que se ha visto recompensada con oros

El barbanzano fue el mejor en las pruebas de remoergómetro a nivel nacional y autonómico


«Levo remando dende que teño uso de razón», comenta Suso Silva Silva, boirense de 54 años que tras contraer matrimonio se mudó a la parroquia ribeirense de Castiñeiras. Silva empezó a competir en el club de Cabo da Cruz en los años 80, pero «xa sendo rapaces faciamos as nosas regatas, medíndonos os dun barrio contra os doutro». No usaban embarcaciones de competición y, ni mucho menos, eran similares a las que existen actualmente. «Nas festas viamos aos maiores cos barcos tradicionais e nós non iamos a ser menos. Utilizabamos chalanas de ir pescar, catro remabamos e un facía de patrón. Teríamos entre 13 e 15 anos. Para os adultos poñían boias e nós aproveitabámolas», recuerda.

El equipo de Cabo da Cruz se fundó en el año 1979 y Suso Silva vivió sus inicios: «O fundador, como nos vía remando, xa contaba con nós. Botounos o ollo antes», comenta Silva, quien rememora como «nos comezos só había traiñeira e logo chegaron os bateis, para despois empezar a ter categorías de base». Con 16 años, el boirense asegura que «xa era forte», y por eso se sentaba en la trainera con los mayores en muchas ocasiones. Gran parte de su etapa como deportista la vivió en el club crucense, aunque cuando este estuvo un par de años inactivo «pasei un ano facendo banco móbil en Cesures, no equipo da Universidade de Santiago, e outro, que non chegou a ser completo, apartado do remo».

Una carrera amplia

Después de tomarse un tiempo de descanso, el barbanzano volvió a la acción. Primero entrenando a los jóvenes en las escuelas deportivas del Concello de Boiro y luego subiéndose una vez más a la trainera de Cabo da Cruz: «A partir de aí a cousa comezou a medrar», afirma.

En las filas del conjunto boirense se mantuvo hasta el año 2008 y posteriormente decidió que tenía que dejar la competición y unirse a los veteranos. Pero el cambio no acabó de convencerle «e volvín remar cos mozos durante cinco anos no Puebla. Agora si que xa deixei a traiñeira a un lado e só vou cos veteranos».

Pero, además, de dar paladas en el mar, Suso Silva también ejercita sus brazos en el gimnasio usando el remoergómetro. Así, hace tres años descubrió que se realizaban torneos en los que se usaban estas máquinas y decidió participar en ellos: «Houbo un adestrador que me animou a ir porque me vía ben. Por iso presenteime. Ao principio o tema de remar na máquina non me atraía moito, pero agora si que o fai. Estás no pavillón, con todo o mundo en silencio ata que soa unha serea que marca o comezo e oes os gritos que chegan das gradas. Pon os pelos de punta».

Silva, como se suele decir en estos casos, llegó y besó el santo. En su primera aparición en el campeonato gallego de la modalidad se alzó con el título, pero el nacional se disputaría posteriormente en Sevilla «e non me animei a ir», apunta el barbanzano. No se rindió, y al año siguiente volvió a acudir al torneo autonómico: «O día anterior collera un arrefriado e cheguei tocado. Fixen terceiro e desta vez si que fun ao de España, xa que era en Ribadavia. Acabei quinto, a un segundo do bronce».

El año de la coronación

El 2018 ha sido el año de la coronación de Suso Silva al colgarse la medalla de oro tanto en el campeonato gallego como en el nacional, y eso que reconoce que «íamos dubidando do que podería pasar, pero vencer no autonómico deume moita moral para afrontar o de España». Por ello, se pasó la semana que separó una prueba de la otra entrenando en el gimnasio «e víame ben preparado», afirma.

La jornada anterior a la competición «tiven bastante traballo, o que fixo que chegara ao torneo un pouco canso». Aún así, Silva sabía que se medía a los mejores del país en la categoría de veteranos y, por ello, dice que «unha vez que me sentei para remar non pensei en nada máis». Cuando llevaba 500 metros, comenta que «pechei os ollos e dinlle para adiante. Tiña ao fillo detrás e remei ata que non me quedou máis que dar».

Además de concentrarse en el esfuerzo físico, el boirense también tenía que echar cuentas. En veteranos se aglutinan diferentes edades, por lo que se intenta igualar la lucha y no solo cuenta el tiempo final. «Non é o mesmo ter 40, 54 ou 60 anos. Eu sabía que ía ben, pero faltaba sumar o hándicap. Cando me dixeron que era campión de España ata sentín vertixe», explica.

Dar a conocer el club de Ribeira

En la actualidad, Suso Silva dedica parte de su tiempo a ayudar a su hijo -con el que comparte sangre y nombre-, quien preside el Club de Remo Náutico de Ribeira. «Quero dar a coñecer o traballo que fan. Esta é unha localidade que vive do mar pero que en certos aspectos dálle un pouco as costas. Non é normal que non haxa deportes náuticos de todo tipo», apunta. Silva espera que haber logrado la medalla de oro tanto en el campeonato autonómico como en el nacional «sirva para dar a coñecer o club». Por ello, anima a toda la gente a probar el remo: «Algún se pode sorprender. Igual pensa que non vale para este deporte e aquí atopa o seu sitio».

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