Un pequeño sendero peatonal saqueado por los vándalos

En varios tramos del recorrido faltan parte de las barandillas, que los ladrones robaron para fabricar tubos de escape


Ribeira / la voz

Uno de los núcleos pobrenses que registra mayor crecimiento urbanístico en la actualidad está ubicado en la zona de A Ribeiriña, en el límite con Boiro y situado a los pies de numerosas playas. Hace años que dispone de una pequeña senda peatonal intermitente que discurre paralela a la costa y que últimamente se ha convertido en un punto de atracción de los vándalos.

El objeto de deseo de los delincuentes son las barandillas que protegen a los viandantes para impedir que se caigan a los arenales, situados varios metros más abajo. Dichas estructuras están formadas por tubos metálicos que, según apuntan los vecinos, «os ladróns utilizan logo para fabricar tubos de escape». Desde el gobierno local están al tanto de esta situación y, según explicó el alcalde de A Pobra, Xosé Lois Piñeiro, «no ano 2015 repuxemos todos os anacos que roubaron, e ao pouco tempo volveron desaparecer». Por este motivo, desde el Ayuntamiento se está estudiando la posibilidad de cambiar esa balaustrada «por outra dun material que non resulte tan atractivo».

Aunque el paseo de A Ribeiriña ha sido limpiado y adecentado recientemente, presenta una serie de deficiencias que vienen provocadas por el paso del tiempo, puesto que el suelo de losetas -de las que faltan varias a lo largo del recorrido- se ha agrietado en algunas zonas como consecuencia de la cesión del terreno, provocando que una parte del trazado esté nivelado y otro haga una pequeña cuesta.

También hay una gran rampa de acceso a la playa que presenta varios problemas: el primero es su excesivo desnivel, que hace que los usuarios tengan serias dificultades para llegar a la arena a través de ellas, o incluso para subir alguna embarcación, aunque hace mucho tiempo que no se utiliza para esta función. El segundo inconveniente es que la fuerza de las mareas ha hecho que pierda parte de las losas de piedra que la cubrían, y que ahora están desperdigadas por la playa, algunas ya bastante enterradas.

Además, también existe un pequeño parque infantil al que le hace falta una mano de chapa y pintura, y cuyas vistas no son las mejores, puesto que está situado al lado de las instalaciones de la antigua fábrica de Hadasa.

Muro pendiente de arreglar

Paralelo al paseo, en la zona del Camiño Real, hay un muro de contención que se vino abajo hace ya dos años y que todavía está pendiente de arreglar, lo que obliga a tener cortado al tráfico parte del pequeño vial de circulación que discurre por esta zona.

Desde el Concello pobrense ya se le reclamó al propietario del terreno en varias ocasiones que lo reconstruya, y se le ha dado un plazo de tiempo para llevar a cabo la actuación.

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