Los agentes que buscaban a Diana Quer: «Fue muy duro verla dentro de ese pozo»

Los guardias civiles admiten que el hallazgo del cadáver fue un momento de gran emoción


redacción / la voz

«Ha sido muy duro verla salir de ese pozo». Esta frase, de uno de los guardias civiles presentes en el momento del hallazgo del cadáver de Diana Quer en una vieja nave de Asados (Rianxo), resume el sentir de los agentes que desde el 22 de agosto del 2016 habían tomado como propio el caso de la desaparición de la joven madrileña. A esa nave llegaron de madrugada con el detenido para buscar el cuerpo de Diana. Agentes de la unidad subacuática (GEAS) se enfundaron trajes de neopreno y se metieron en el pozo con una cámara especial con la que localizaron el cadáver. Fue muy duro para todos los agentes el momento en el que el cuerpo de la chica era sacado del pozo. Lo fue pese a que están acostumbrados a observar escenas muy duras, pero ese instante ponía fin a meses de investigación bajo grandes presiones y con un interés mediático excepcional. Y también porque varias veces el caso estuvo pendiente de un hilo. Ha sido un trabajo intenso analizando declaraciones de testigos, miles de horas de grabaciones de cámaras de seguridad y de vigilancia del tráfico, además de cientos de datos de llamadas telefónicas y de posicionamientos de móviles. El propio ministro del Interior destacó el trabajo de la Guardia Civil, «que nunca abandona un caso».

Los agentes de la unidad orgánica de Policía Judicial de A Coruña, la misma que investigó el caso Asunta, y de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil desplazados desde Madrid, examinaron todas las pistas y no podían ocultar su satisfacción tras haber resuelto un caso tan complejo y difícil.

«Esa familia al menos va a poder enterrarla»

La noche de fin de año, horas después de hallar el cadáver, los agentes seguían en la Comandancia de A Coruña preparando las diligencias que ayer por la mañana tenían que presentar en el juzgado de Ribeira. El hallazgo del cadáver puso fin a meses de incertidumbre y de sufrimiento por parte de los padres de Diana Quer. «Esa familia al menos va a poder enterrarla ya», exclamó un investigador cuando apareció el cadáver en la vieja nave.

Hace unos veinte años que echó el cierre la fábrica de gaseosas que había en esa nave, que pese al paso del tiempo, sigue siendo conocida como «a fábrica da Pitusa». Los vecinos están sorprendidos e indignados. «Quen nos ía dicir que a tiñamos ao lado da casa. Cando vin a Garda Civil e o camión dos bombeiros pola mañá pensei que había un incendio na nave, nin polo máis sagrado pensaba que podía ser por Diana Quer», explicaba una mujer que vive al lado la vieja fábrica.

La nave, que está abandonada, no se encuentra en un lugar apartado. Está rodeada de varias viviendas, y situada a escasos metros de la iglesia de Asados y de la carretera provincial que atraviesa la parroquia y enlaza con la carretera AC-305, que vertebra la comarca de Barbanza. 

El pozo está en un sótano

«Nós pasamos a andar por aquí todos os días e nunca pensamos tal cousa», comentaban otros vecinos mientras en el interior de la nave continuaban los trabajos para drenar el pozo en el que se encontró a Diana. Está en un sótano al que se accede por un lateral de la nave. Tras cerrar la fábrica de gaseosas, la nave se convirtió en almacén de una conocida firma rianxeira dedicada a la venta de muebles, hasta que quebró hace unos ocho años y el recinto, embargado, quedó abandonado. En su interior hay muebles, colchones y enseres de todo tipo. Había incluso un vehículo de alta gama que acabó destrozado, y durante años la nave fue objeto de saqueos. Sin un cierre exterior, los portalones no tardaron en ser forzados y en su interior se colaban vendedores de chatarra en busca de material, chavales que jugaban en la zona y jóvenes para hacer botellón. 

Limpiaron la nave hace meses

Esa situación se dio hasta hace unos meses. Los vecinos no saben precisar con exactitud la fecha, pero este mismo año se hizo una limpieza en la instalación. Algunos habían expresado su temor a que un día se declarase un incendio por la cantidad de desechos acumulados en su interior. Una empresa especializada vació el recinto llevándose todos los enseres y la basura que había dentro, se instaló un cierre perimetral y la nave se puso a la venta. Cuando se hicieron esos trabajos, nadie encontró a Diana. Otro rianxeiro que conoce el recinto dice que no era fácil dar con el cadáver: «O pozo está no soto e ten unha arqueta. Os que foron limpar sacaron todo o que había por alí, pero non levantaron a tapa». De hecho, los limpiadores recurrieron a los vecinos para pedir agua para lavarse porque la nave tenía el agua cortada.

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Aquí estaba el cuerpo de Diana Quer En una nave de la parroquia de Asados, en Rianxo, antes dedicada a gaseosas y madera y punto habitual de trapicheo de drogas y tabaco. Su cuerpo fue rescatado del interior de un pozo. Tras el registro, el detenido abandonó el recinto entre insultos

En las últimas horas, la nave se ha convertido en un punto de peregrinación de vecinos, tanto de Asados como de otros puntos del municipio de Rianxo. Unos y otros intercambiaban impresiones sobre lo ocurrido y sobre el Chicle, el hombre que ha conmocionado a toda una parroquia. «A min quixo comprarme unha casa, pero non chegamos a acordo e foi vivir a Taragoña», recordaba una mujer, mientras un hombre que coincidió con el detenido un breve período cuando trabajaba para la empresa de muebles mostraba su sorpresa: «Unha vez, hai anos, viñera ofrecerme unas ameixas pola porta, pero diso a isto…».

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«El Chicle», autor del crimen de Diana Quer, un viejo conocido de los agentes José Enrique Abuín Gey estuvo vinculado al marisqueo furtivo en los últimos años

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