El Barco se llevó un inmerecido botín ante la mejor versión del Noia en casa

Los noieses desplegaron un buen juego y dispusieron de ocasiones para marcar, pero Imanol y la madera evitaron los tantos


Ribeira / la voz

En muchas ocasiones se oye que el fútbol no es justo, porque no siempre gana el que más se lo merece. Para vencer solo importa marcar más goles que el rival, aunque este despliegue un mejor juego y haga más méritos para sumar tres puntos a su casillero. Es un tópico, pero cierto. Ayer esta historia se vivió en Noia, de donde el Barco se marchó con un triunfo que no se mereció más que el conjunto dirigido por Jaime Sánchez.

El técnico noiés tuvo que tirar de ingenio para elaborar el equipo titular debido, principalmente, a las bajas de Tachi y Bendaña en la línea defensiva. Con tres hombres atrás y Hugo y Ferre apoyando a la zaga en las bandas, el Noia se posicionó en el terreno de juego con la firme intención de plantarle cara a un adversario que llegaba con la etiqueta de favorito. En los primeros compases del duelo, los barquenses dificultaron con su presión la salida de balón de los locales y obligaron a Pajarillo a buscar lanzamientos largos. Aún así, solo dispusieron de una ocasión clara en la cabeza de Mitogo, que remató fuera un buen centro de Isi.

Más asentados

Con el paso de los minutos los futbolistas de Sánchez se fueron asentando sobre el césped. Muestra de ello fue una buena combinación por banda izquierda entre Nando y Hugo, que colgó un cuero al que no llegó Piñeiro por poco. Dos minutos después, ya en el 28, Ferre recuperó una pelota en el centro del campo y, tras buscar la línea de fondo, la colocó en el área. El esférico le cayó a Moure y su disparo acabó rechazado por un defensa a córner. La grada empezó a animarse al ver que su equipo también lo hacía en el campo.

A punto estuvo de verse el que, seguramente, sería el tanto de la jornada cuando el partido encaraba el descanso. Jon sacó de esquina e Imanol estuvo rápido para evitar, en el último momento, un gol olímpico que parte de la afición ya estaba celebrando. Con un cabezazo de Omar, que detuvo Pajarillo, se llegó al intermedio.

La segunda parte comenzó como acabó la primera, con ocasiones. Ferre pudo inaugurar el marcador, pero su chut se fue alto. Poco después, volvió a intervenir el portero noiés para detener un disparo a bocajarro de Isi. En la acción siguiente llegó la más clara de los locales. Nando recibió un balón al borde del área, perfilado para tirar con la izquierda. No lo hizo, prefirió recortar al defensa y acomodarse el cuero en la derecha. El rianxeiro le pegó con el alma y fue el poste el que privó a San Lázaro de cantar el gol.

Ambos conjuntos intercambiaron golpes y, entre medias, Abelenda sustituyó a Canabal para debutar en liga ante su afición. En ese toma y daca llegó el tanto del Barco, que en ataque tiene calidad y velocidad. Pocos toques necesitaron los barquenses para plantarse en el área. Mitogo le dio la bola a Ivi, que llegaba desde atrás, y este conectó un gran derechazo que acabó en la red después de tocar en el larguero. No se rindió el Noia, que buscó con ahínco el empate, aunque también pudieron sentenciar los visitantes a la contra. Los noieses merecieron, por lo menos, un punto que recompensara su trabajo.

Malestar con el arbitraje

Muy enfadada se fue la afición de San Lázaro con la actuación del trío arbitral. Los numerosos fueras de juego señalados, alguno más que dudoso, a los noieses, la expulsión de Ferre -habrá que esperar a ver lo que refleja el acta- y la permisividad con los futbolistas del Barco ante sus reiteradas pérdidas de tiempo encendieron en más de una ocasión los ánimos del respetable.

Jaime Sánchez: «El equipo va a más, esta es la línea»

El técnico del Noia, Jaime Sánchez, no pierde su optimismo: «El equipo va a más, esta es la línea a seguir. Estuvimos a un muy buen nivel, generamos ocasiones y por momentos fuimos superiores a un gran rival. Faltó eficacia de cara al gol». En este sentido, el entrenador noiés consideró que «el resultado fue injusto y las sensaciones buenas», pero reiteró que «tenemos que continuar con las mismas ganas e ilusión. Así, estoy seguro de que los objetivos se cumplirán». No escatima el técnico en halagos cuando habla de sus jugadores: «Es un placer entrenar a esta plantilla. Los chicos tienen un gran compromiso y lo dan todo. Es para sacarse el sombrero». Jaime Sánchez también cree que ahora «los rivales nos respetan por nuestra forma de jugar y porque saben que tenemos calidad».

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