En la relación figuran tanto inmuebles de nueva construcción como antiguos
02 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.A menudo se reclaman equipamientos públicos, y a veces llegan a construirse o a rehabilitarse inmuebles ya existentes para poder utilizarlos. Sin embargo, eso no siempre significa que entren en funcionamiento para dar respuesta a las demandas vecinales, sino que pasa el tiempo mientras permanecen cerrados a cal y canto. De hecho, en la comarca existen ejemplos muy significativos de esto, y aunque, a bote pronto, a cualquiera le vienen a la cabeza los dos o tres casos más paradigmáticos, en la comarca hay una treintena de recintos en esta situación, según la última encuesta sobre infraestructuras locales realizada por la Diputación provincial.
La relación de inmuebles de titularidad pública que permanecen sin uso incluye tanto edificios de nueva construcción como antiguos, aunque después de varios años en pie el calificativo de nuevo es relativo. No en vano, hay casos sobradamente conocidos en la comarca de edificios levantados hace tiempo que continúan cerrados. La mayoría, de hecho, coinciden con la época del bum inmobiliario, y aunque algunos han comenzado a tener uso en los últimos ejercicios después de una larga espera, como puede ser el matadero ribeirense o incluso el centro de día de A Pobra, que costó lo suyo poner en marcha una vez concluidas las obras, otros siguen aguardando su turno.
En esta situación pueden citarse dos casos en Rianxo pendientes desde la época en la que el socialista Pedro Piñeiro ocupaba la alcaldía. Se trata de la futura sede de la Policía Local y del edificio administrativo llamado a albergar el archivo municipal.
Planes provinciales
Aunque hace años que están en pie, estos inmuebles no han caído en el olvido, como explica el alcalde rianxeiro, Adolfo Muíños, que apunta a los fondos procedentes de la Diputación como una alternativa para dar los últimos retoques a los edificios y poder abrirlos. De hecho, la futura sede del cuerpo policial es uno de los proyectos incluidos en el apartado complementario del Plan Único provincial de este año, de manera que, si se habilita más crédito, podría acometerse su puesta a punto.
En cuanto al recinto destinado a archivo, existe ya un proyecto para rematar la obra y dotarlo del equipamiento necesario y es uno de los que están sobre la mesa del ejecutivo para valorar su inclusión en el Plan Único del próximo ejercicio.
Lo que no está tan claro es cómo podrá abrirse otro recinto público de Boiro levantado en su momento con los fondos del denominado Plan E del Gobierno central. Entonces aún estaba Zapatero al frente del Ejecutivo, pero el párking subterráneo construido en la plaza de A Boqueira de A Negral continúa sin fecha para su puesta en servicio. Sobre esta cuestión, el regidor boirense, Juan José Dieste, reiteró una queja que ha repetido desde su llegada a la alcaldía: «Hai que facer bastante gasto aí. Recibimos unha herdanza con moitísimas eivas que require un enorme investimento para poñer a andar todos estes edificios».
Casi una década
Precisamente, en Boiro se estrenó hace apenas unas semanas otro de los inmuebles de la herencia a la que alude Dieste, el centro de formación de Espiñeira, mientras que este mismo mes entró en funcionamiento otro recinto emblemático después de nueve años con las obras a medio hacer y a la espera de tener uso. Se trata del centro sociocultural de O Viso, en Carnota, en el que ya está instalada la escuela de música del municipio.
En cuanto a ejemplos de inmuebles públicos que no se utilizan, fundamentalmente porque no reúnen las condiciones para ello, también hay varios en la comarca, entre los que cabría citar el cine París de Muros, apuntalado para evitar que se derrumbe, y el pazo de Goiáns, para el que acaba de aprobarse un proyecto.
El ejecutivo de Boiro gestiona la llegada de nuevos alumnos al centro de formación
Uno de los inmuebles públicos que ha permanecido cerrado durante más de un lustro es el centro de formación de Espiñeira, en Boiro, pero ahora parece que ha cogido carrerilla y el ejecutivo local gestiona con la Xunta la incorporación de nuevos alumnos.
Las instalaciones se inauguraron en el 2011, poco antes de las elecciones municipales, y hace unas semanas que entraron en funcionamiento para dar cabida a los participantes en un taller de empleo de cocina. Sin embargo, según explicó el alcalde boirense, se está en conversaciones con la Xunta para que esas instalaciones puedan servir para impartir otros cursos de formación a personas en situación de desempleo relacionados con la atención sociosanitaria o el envasado de productos alimenticios, entre otras especialidades.
Mención aparte merece el vivero de empresas, que está en el mismo edificio que la escuela de hostelería, pero que permanece vacío. Hay un convenio con la Diputación para su entrada en funcionamiento y se está a la espera de que se haga efectivo.