A Pobra lloró la muerte de su mecenas Carmela Arias

La condesa de Fenosa concedió ayudas para diversas actividades de carácter social, cultural y deportivo


Imborrable fue la huella que Carmela Arias y Díaz de Rábago, la condesa de Fenosa, dejó en A Pobra. Son incontables las muestras de apoyo que tuvo con las entidades del municipio y que se tradujeron en ayudas económicas para la realización de un sinfín de actividades. Fue por ello que, tal día como hoy del 2009, los vecinos lloraban su muerte.

Algunos ejemplos que llevaron a los pobrenses a referirse a ella como benefactora o madrina son el colegio Monte Carmelo, que construyó en 1978, o el centro formativo Pedro Barrié de la Maza, que puso en marcha en 1986. Destacable fue también su contribución con el fomento del deporte local. El Club de Remo Puebla compró su primera trainera en 1979 gracias a una aportación de la condesa.

Su pazo, la Casa Grande de Aguiar, dio cabida a turistas de excepción como la infanta Cristina en el 2002 y los príncipes belgas en el 2003. Hasta los Reyes Juan Carlos y Sofía hicieron una parada en el inmueble en el 2003.

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