San Lázaro recuperó la sonrisa

TerceraLos noieses cuajaron 80 minutos para enmarcar y lograron una victoria en la que Pajarillo fue clave cuando el Choco buscaba un empate que parecía imposible


Noia / LA VOZ

Cuando las dudas empezaban a ceñirse sobre el cielo de San Lázaro, el Noia dio un paso al frente para recordar que todavía es muy pronto para que lo den por muerto. Los blancos fueron un bloque sólido, compacto, con buen hilo y que fue madurando con el paso de los minutos. A pesar del buen juego, los fantasmas del pasado regresaron al campo con el tanto de espuela de Ricard. En ese momento se erigió Pajarillo, que evitó una desgracia. Después de siete encuentros, el Noia volvió a sonreír.

El duelo arrancó con buen ritmo, aunque sin un claro dominador. Ambos conjuntos querían hacerse fuertes con el balón, lo que hizo que ninguno lo monopolizase. Las coberturas y la presión se impusieron al juego en ataque, que se ralentizaba a base de errores. El Noia fue madurando el choque, conocedor de que, cuando el balón estaba en sus pies, conseguía hincarle el colmillo al Choco.

Nando lo olió a la perfección y se echó la responsabilidad ofensiva sobre los hombros. Era el minuto 24 cuando rozó el primer tanto. El rianxeiro robó en la medular, enfiló la portería rival con piernas de galgo y abrió el balón al espacio a Manoliño, que después de fintar al portero, fue incapaz de batirlo por bajo.

Ese disparo se convirtió en el prólogo del 1-0. Dani Conde lanzó zapatazo de 40 metros que Ferreiro durmió con un buen control. El extremo, con la portería entre ceja y ceja, amagó el centro para colarse en el área y lanzar un zurdazo que, después de tocar en un rival, engañó al meta para que el balón besase la red.

Liberación

El gol avivó a los jugadores del Noia, que pudieron liberarse de la presión de los últimos reveses ligueros. Nando rozó el segundo en el 29 tras un pase filtrado de Ferreiro, pero el cancerbero esta vez sí tapó todos los huecos. Tras varias jugadas individuales del rianxeiro, y con Jon dando un clase magistral sobre el verde, el Choco comenzó a estirarse para buscar el empate antes del descanso. Ahí sufrieron los locales, replegados atrás, pero incapaces de lanzar un contragolpe que sentenciase el duelo.

Así terminó la primera mitad y el guion cambió radicalmente tras pasar por vestuarios. El Noia salió muy metido y buscó el tanto de la tranquilidad. Este llegaría en el 51. Rubén y Ferreiro combinaron con calidad por la banda. El lateral habilitó al extremo por la banda que, con un toque de puntera, envió al zaguero al suelo. Cuando parecía que se lanzaría directo a por los tres palos, metió un buen centro raso al corazón del área, donde se encontró con Moure. El centrocampista, de primeras, colocó el balón al poste derecho para conseguir el segundo de la tarde.

Festival

El Choco intentó recuperarse del golpe, pero se encontró con el mejor Noia a nivel defensivo de la temporada. El bloque de Jaime fue un muro que cerró cada hueco a los de Redondela, que se desesperaron con el paso de los minutos. Peor fue cuando Jon, desde la frontal del área, asistió a Nando tras un balón parado para poner el 3-0.

Cuando el choque parecía visto para sentencia, Ricar metió el miedo en el cuerpo a los barbanzanos con un bello tanto de espuela. Los nervios inundaron un estadio de San Lázaro que, a pesar de que se temía lo peor, vio como Pajarillo, con tres paradas soberbias, evitaba lo que podría haber sido una auténtica desgracia futbolística. El veterano echó el cerrojo en la portería para que el Noia volviese a creer.

Pajarillo, Rubén, Juanjo, Tachi, Dani Conde, Moure, Ferreiro (Piñeiro, minuto 68), Jon, Manoliño (Canabal, minuto 88), Nando y Hugo García (Emilio Carril, minuto 54)

Cortegoso, Comesaña, Yago, Javi, Gándara, Suárez, Marquitos, Comis, Pablo (Escobar, minuto 69), Vilas (Gabi, minuto 59) y Chiqui (Ricardo, minuto 38)

Goles: 1-0, minuto 24: Ferreiro se mete en el área y con un zurdazo envía el balón a la red; 2-0, minuto 51: Moure recibe el balón en el corazón del área y le pega esquina a dentro de los tres palos; 3-0, minuto 60: Nando aprovecha un centro medido de Jon para marcar; 3-1, minuto 66: Ricar de espuela desde dentro del área.

Trío arbitral: Daniel Vilar, Diego Fernández y Juan Carlos Pérez. Estuvieron correctos y no influyeron en el marcador.

 Incidencias: Campo municipal de San Lázaro (hierba natural). Más de 300 personas en las gradas.

Nando, Jon y Ferreiro se erigieron como jugadores franquicia con una gran exhibición

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

San Lázaro recuperó la sonrisa