La sierra tiene 170 hectáreas más de pastoreo tras 27 quemas controladas

El distrito forestal de Barbanza tuteló los trabajos, con ganaderos, desde el año pasado

.

El fuego no siempre es un enemigo para quienes se encargan del cuidado de los montes, ya sea por parte de las Administraciones o de particulares que viven de los frutos del suelo o del ganado. En la sierra de Barbanza, hace ahora un año y medio, comenzó a aplicarse una política forestal que busca, por encima de todo, recuperar terreno para que las reses tengan cada vez más hectáreas para pastar. En concreto, y tras la realización de 27 quemas controladas entre el año pasado y este, se han ganado 180 hectáreas, y todo ello con el consentimiento de los ganaderos, que comulgan con estas actuaciones realizadas por la Consellería de Medio Rural. Aunque los comuneros y las sociedades de caza también realizan peticiones.

Dejando a un lado quién solicite la quema controlada, en casi todos los casos el objetivo acaba siendo siempre el mismo: eliminar el matorral que no deja crecer el pasto y dificulta los movimientos del ganado y de las personas que integran los colectivos ya citados. El personal de la Xunta que diseña, tutela e inspecciona estas iniciativas aclara que, aunque pueda parecer lo contrario, el fuego no destruye el medio, solo la masa forestal que se desea eliminar con el ánimo de que surja vegetación nueva. Cabe decir que una de las máximas de estas prácticas es que nunca pueden repetirse en la misma superficie.

El otoño y el invierno que hubo de tránsito entre los años 2015 y 2016 fueron especialmente activos al haberse ganado 100 hectáreas con 12 quemas efectuadas. Entre finales del año pasado y los meses transcurridos del 2017 se hicieron otras 15 quemas, con las que se ganaron 70 nuevas hectáreas. La principal diferencia, con respecto al trabajo realizado hace doce meses es que en esta temporada se actuó en superficies más pequeñas, ya que en las grandes se intervino hace un año y no resulta necesario reincidir. El ganado que pastó desde entonces hizo todo el trabajo. Basta como ejemplo explicar que de las últimas 15 quemas que se llevaron a cabo, ninguna superó las diez hectáreas.

Versión oficial

En el distrito forestal cuarto, con sede en la localidad de Noia, explican que estas actuaciones sirven para conciliar los intereses de los principales profesionales que se reparten por la sierra, como los ganaderos y los comuneros. Es por eso que la Xunta de Galicia, ante la falta de recursos privados, pone a disposición de estos colectivos los medios necesarios para realizar las quemas controladas.

«Farían falta máis, pero non sempre temos unha semana de bo tempo para facer este traballo»

Manuel Boo, representante de los ganaderos de Barbanza

Manuel Boo lleva toda la vida tirando de ganado por la sierra de Barbanza. Hace tiempo que asume el rol de portavoz de los ganaderos de la comarca, y, ayer, no dudaba en asegurar que las quemas controladas son buenas para todos y para el monte. «Farían falta máis, pero non sempre temos unha semana de bo tempo para facer este traballo», explica. Este pobrense reconoce que las quemas implican, al menos, varios días de buen tiempo y con poco viento, por eso dice que no todos los años resulta posible realizar las deseadas: «A maleza e o toxo avanzan moi rapidamente, por iso teríamos que facer máis queimas, aínda que non podemos sempre. O que está claro é que todos estamos de acordo e apoiamos que se fagan, aínda que, insisto, é necesario facer máis, que a serra é moi grande e temos zonas que o necesitan». 

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

La sierra tiene 170 hectáreas más de pastoreo tras 27 quemas controladas