Una treintena de estructuras ilegales fueron demolidas en el último lustro

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

BARBANZA

El año pasado, la Axencia da Legalidade Urbanística ordenó tres actuaciones en la zona

14 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La Axencia de Protección da Legalidade Urbanística (APLU) es un organismo autonómico que nació en el 2008 con el objetivo de poner coto a los desmanes constructivos, especialmente, en suelo rústico y zonas protegidas. En lo que respecta a la comarca, en el 2015 y 2016, la agencia ha visto reducida su actividad, al menos en lo que respecta al derribo de edificaciones ilegales. Pese a ello, en el último lustro han sido víctimas de la piqueta una treintena de estructuras por orden de este ente, dependiente de la Xunta.

Desde que inició su actividad, Porto do Son ha sido uno de los municipios en los que más se ha hecho notar la labor de inspección de la APLU, un hecho que explican distintos factores. Por un lado está la elevada presencia de edificaciones fuera de ordenación en el municipio y, por otro, se da la circunstancia de que el sonense es de los pocos Concellos de la zona que han suscrito el convenio para integrarse en la Axencia Urbanística. Esto motiva que prácticamente todos los años se ejecute la demolición de alguna estructura, y, de hecho, la única que se ha llevado a cabo desde el inicio del 2017 se corresponde con una vivienda del término sonense.

Trayectoria irregular

Habrá que esperar a ver como acaba el año para determinar si este 2017 sigue la tendencia de los anteriores o no. De hecho, en lo que respecta a la APLU, la trayectoria de sus intervenciones en el área barbanzana ha sido bastante irregular. El año pasado, se ejecutaron tres órdenes de derribo a instancias de este organismo autonómico, mientras que el anterior se dictaron ocho y en el 2014 se acometieron seis actuaciones que se llevaron por delante once edificaciones, frente a las siete del 2013 y las cuatro del 2012.

El ejercicio en que se registró menos actividad de la APLU fue el de su creación, el 2008, cuando no se emitió ninguna orden de demolición en el área barbanzana. Al año siguiente, se decretaron dos en Porto do Son, en una de las cuales quedaron reducidos a escombros tres chalés en construcción en suelo rústico de protección de Costas.