La subida de la luz lastra los planes municipales de eficiencia energética

Rianxo y Noia estudian contratar empresas de gestión para mantener el gasto


ribeira / la voz

El consumo energético de edificios y alumbrados públicos, así como de los bombeos de las redes de saneamiento y traída de aguas implican un importante desembolso económico para los concellos, que en los últimos años han acometido planes de ahorro consistentes en la sustitución de las luminarias de las farolas y en la revisión de los contadores para reducir la potencia contratada. Las medidas están dando resultados y, por ejemplo, un ayuntamiento como el de Boiro ha conseguido que la factura anual bajase del millón de euros a los 800.000. Sin embargo, los alcaldes indican que subidas en el precio del kilovatio hora como la registrada el pasado mes trastocan sus previsiones de ahorro, lo que implicará que tengan que destinar a este capítulo un dinero para el que ya habían previsto otra finalidad.

Así, el sonense Luis Oujo señala: «Temos unha estimación feita e se o custe do quilovatio está moi alto teremos que sacar os cartos de outro lado para cubrir o gasto». Por su parte, Juan José Dieste es partidario del establecimiento de una tarifa plana.

El único que se muestra tranquilo ante los vaivenes de la factura eléctrica es el ribeirense Manuel Ruiz: «Nuestro consumo ha bajado un 70 % y tenemos una ventaja con respecto al resto de ayuntamientos de la comarca, porque nosotros pagamos a una empresa de servicios en base a una fórmula que estará vigente durante toda la vida del contrato que hemos firmado. A nosotros no nos influyen los precios de las eléctricas».

Ruiz se refiere al hecho de que Ribeira adjudicó a Ferrovial la gestión del alumbrado, lo que incluye la sustitución de la totalidad de las luminarias, el mantenimiento y las reparaciones. En función de cuatro parámetros predeterminados, de las arcas municipales sale una cuantía fija y, como explica el alcalde, «para que hubiera una revisión de precios tendría que pedirlo la compañía».

Modelo a imitar

Precisamente este modelo es el que pretenden seguir regidores como el rianxeiro Adolfo Muíños, quien explica que hasta la fecha no se ha realizado una gran inversión en ahorro energético porque considera que es más operativo económicamente sustituir todas las luminarias de una vez y que una firma asuma la gestión.

Actualmente, el coste anual del alumbrado -ya que el derivado de los bombeos está incluido en el precio del contrato con la empresa que gestiona el saneamiento- es de 200.000 euros.

En esa misma línea trabaja el noiés Santiago Freire, quien subraya que el desembolso anual por consumo eléctrico asciende a 550.000 euros, de los que 400.000 corresponden al alumbrado público. Para saber qué compensa más a las arcas locales se realizará una auditoría: «Teño claro que hai que facer unha aposta de futuro porque co tempo acabas recuperando a inversión e o custo que supón a reparación das avarías».

El planteamiento de una tarifa plana efectuado por Juan José Dieste es compartido por otros regidores de la comarca. Uno de ellos es Luis Oujo, quien manifiesta: «Con estas variacións, un aforro previsto do 70 % pode quedarse na metade e descontrólanse os orzamentos». En el caso sonense el gasto anual es de unos 150.000 euros y el mandatario recalca: «O que máis nos machacan son os consumos dos bombeos, que son moi altos».

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