Las autoridades toman medidas para proteger los bienes turísticos más sensibles

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

BARBANZA

Marcos Creo

Alrededor de medio millón de personas visitan cada año los elementos más representativos del área barbanzana

11 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace algunas semanas, cuando el nivel de agua de los embalses bajó a causa de la sequía, quedaron al descubierto joyas patrimoniales como Castro Candaz, y este inusual hecho provocó una afluencia masiva de visitantes que hizo temer por la conservación del yacimiento, como denunció la Asociación para a Defensa do Patrimonio Cultural Galego. Este hecho sirvió para reabrir el debate sobre el difícil equilibrio entre el aumento del turismo y la preservación del patrimonio, una cuestión a la que no es ajena la comarca. De hecho, las autoridades ya tomaron algunas medidas para proteger los recursos más sensibles y evitar que la afluencia de visitantes haga mella en ellos. No en vano, alrededor de medio millón de personas recorren cada año los elementos turísticos más representativos de la zona.

El ejemplo más claro de esto es Sálvora, que, como parte del Parque Nacional Illas Atlánticas, tiene limitadas las visitas, precisamente, para garantizar su conservación. En su momento se realizó lo que se denomina un estudio de capacidad de carga, que, según José Antonio Fernández Bouzas, director del parque, fijó en 250 personas diarias el cupo de la isla ribeirense. Hasta la fecha no se han registrado incidencias relacionadas con turistas, y eso de debe, además de al control del número de barcos que llegan al archipiélago, a la existencia de vigilantes y a que «o 90 % dos visitantes van con grupos organizados ou con navieras e levan guías con formación sobre o parque».

Mayor masificación

Más de 10.500 personas navegaron hasta Sálvora en el 2016, una cifra que va en aumento año tras año. El dato no es, en absoluto, desdeñable, pero a la hora de hablar de turismo masivo, la palma se la lleva el parque natural, con el espacio dunar de Corrubedo a la cabeza, que alcanza las 300.000 visitas anuales.