La administración electrónica se resiste a entrar en los concellos de Barbanza

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

BARBANZA

MARCOS CREO

La ley obliga a los ayuntamientos a eliminar el papel de los trámites, pero los cambios avanzan muy lentamente

01 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El avance de las nuevas tecnologías es imparable y la máxima de adaptarse o morir se extiende a todos los ámbitos de la sociedad, a pesar de que en algunos sea más complicada su implantación, tanto por las dificultades técnicas que conlleva como por las reticencias de los propios usuarios. La administración electrónica es un claro ejemplo de ello, y los pasos que se dan en la digitalización de los trámites de los concellos son lentos. De hecho, y a pesar de que la ley exige ya -de hecho, entró en vigor el pasado mes de octubre- que las comunicaciones de los ayuntamientos con las personas jurídicas se realicen por vía telemática, en el área barbanzana está costando implementar los procedimientos electrónicos. De hecho, desde las propias entidades reconocen estar en pañales.

En la comarca, la mayoría de los concellos pusieron en marcha sus sedes electrónicas a través de la plataforma de la Diputación. Todos cuentan con una, pero las posibilidades de realizar trámites a través de ellas difieren de unos a otros. Por ejemplo, mientras en Ribeira se han ido implementando nuevos servicios y desde hace unos meses funciona el registro telemático, en el que los ciudadanos pueden presentar cualquier documento oficial con la misma validez que si lo hicieran en la casa consistorial, en otros, como en Outes, esto aún no existe.

Varias dificultades

En A Pobra, por su parte, las empresas deben presentar todas sus facturas en formato digital y se está trabajando en la implantación de nuevas herramientas, como un programa para que las comunicaciones con los grupos políticos se realicen en línea, al tiempo que estos podrán acceder a determinados expedientes por la misma vía.