Las licencias de nuevas viviendas empiezan a repuntar en Barbanza

Durante el año pasado se concedieron más de un centenar de autorizaciones


El sector de la construcción está lejos de experimentar el bum que vivió en los años de la burbuja inmobiliaria, ni falta que hace en vista de las fatales consecuencias que ese modelo acarreó a la comarca y al conjunto del país, pero, poco a poco, va recobrando el pulso. En los últimos años se ha hablado de las reformas y las obras de rehabilitación como el salvavidas de las empresas que no desaparecieron tras el descalabro económico, sin embargo, la obra nueva está empezando a asomar la cabeza de nuevo y las solicitudes de licencias para levantar viviendas comienzan a repuntar.

Según los datos aportados por los distintos concellos del área barbanzana, durante el 2016 se concedieron más de un centenar de permisos para levantar inmuebles de nueva construcción, la abrumadora mayoría para edificar casas unifamiliares. Esa cifra, sin ser espectacular, supone una mejoría con respecto al ejercicio anterior y, en concellos como el boirense, confirma la tendencia al alza iniciada en el 2015. De hecho, en Boiro se dio luz verde el año pasado a 29 licencias, diez más que dos años antes, tanto para levantar nuevas viviendas como para la rehabilitación integral completa de inmuebles antiguos.

Y es que, como apuntan desde los departamentos de Urbanismo y los equipos de gobierno de toda la comarca, las grandes reformas son las que siguen tirando del carro del sector de la construcción. Sin embargo, algo está cambiando cuando la tendencia al alza en la cifra de permisos para obra nueva se repite en prácticamente todos los municipios del área barbanzana.

Alguna excepción

Hay algunas excepciones a la progresión generalizada, como es el caso de Rianxo, donde se pasó de tres licencias en el 2015 a tan solo una el ejercicio pasado, o Ribeira, donde se tramitaron dos autorizaciones menos, aunque, a diferencia de lo ocurrido el año anterior, en el 2016 sí se concedió permiso para levantar un bloque de viviendas.

Llaman la atención las cifras de Porto do Son, donde se levantaron más casas unifamiliares que en términos tan poblados como el ribeirense. De hecho, según los datos aportados por el Concello, se autorizaron una veintena de nuevas construcciones, frente a las once de la capital barbanzana. El propio alcalde sonense, Luis Oujo, destacó este dato y apuntó que la aprobación definitiva del planeamiento urbanístico en los primeros meses del 2016 fue determinante para dar impulso a la edificación.

Tampoco pasa desapercibido el número de licencias tramitadas en Outes, tanto para obra nueva como para la rehabilitación integral de inmuebles, un total de veinte, un 10 % más que el ejercicio anterior. También en A Pobra y Mazaricos crecen las solicitudes, con quince y seis, respectivamente, mientras que en Carnota se registraron en el 2016 alrededor de cuarenta licencias de obra mayor, aunque no todas para viviendas.

La tramitación del plan urbanístico de Noia conllevó la suspensión de los permisos de obra

Sin llegar a manejar grandes cifras, sí es cierto que Noia está entre los municipios en los que más aumentó la concesión de permisos para construir nuevas viviendas durante el 2016, aunque, en este caso, los datos tienen trampa puesto que la tramitación del nuevo plan urbanístico ?que está todavía pendiente de su aprobación definitiva? conllevó la suspensión de licencias durante dos años.

Esta circunstancia explica que en el 2015 tan solo se concediese autorización para levantar un nuevo inmueble mientras que en el 2016 esa cifra se elevó hasta nueve permisos, todos ellos para la construcción de viviendas unifamiliares. Con todo, la mejoría en la actividad constructiva se hizo notar igualmente con la concesión el año pasado de más de medio centenar de licencias de obra mayor, tanto para la renovación de cubiertas como para la rehabilitación integral de edificios. En el ejercicio anterior, las solicitudes de este tipo no habían llegado a la treintena.

Otra posibilidad

No es el noiés el único concello inmerso en el proceso para sacar adelante un nuevo planeamiento urbanístico. Rianxo es otro de los ayuntamientos que tramitan el PXOM y, aunque de modo distinto, esto también ha tenido su repercusión en la concesión de licencias. En el caso rianxeiro, no se suspendieron, sino que se optó por otra fórmula: se siguen dando permisos para nuevos inmuebles, pero estos deben ajustarse tanto a las viejas normas subsidiarias como al futuro plan, lo cual no resulta sencillo. El año pasado solo se otorgó uno.

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