El goteo de bajas pone en peligro el futuro de las patronales locales

Los colectivos de Porto do Son, Muros y Outes están prácticamente desaparecidos


ribeira / la voz

Las asociaciones de empresarios ya no son lo que eran. Hace diez años tenían un gran potencial y además mostraban mucha energía. Había dinero, socios y recibían ayudas. Los colectivos se agrupaban en la Federación de Empresarios do Barbanza, pero llegó la época de las vacas flacas. Ahora las entidades locales sobreviven como pueden. Muchas languidecen y se van consumiendo poco a poco. La pérdida de socios es un goteo constante y en las más importantes que todavía siguen al pie del cañón se dejaron atrás en los últimos años alrededor de 150 afiliados. Las de Porto do Son, Muros y Serra de Outes están prácticamente desaparecidas.

Uno de los colectivos que mantiene el número de afiliados es Noia Histórica. Esta asociación nació hace unos seis años debido a la fusión de las dos entidades comerciales que había en la localidad. La gerente, Belén Arroniz, comentó que tienen sobre 150 fichas, más o menos las mismas que cuando iniciaron esta nueva andadura. Eso sí, explicó que movimientos hay bastantes de altas y bajas con el cierre y apertura de nuevos comercios.

La Asociación Rianxeira de Empresarios es de las pocas que también mantiene el número de asociados. Según su presidente, Luis Duro, en la actualidad están dados de alta alrededor de 150 autónomos: «Máis ou menos, como hai uns anos. O que se nota é un movemento de altas e baixas, pero iso é normal coa situación de crise que estamos a padecer dende hai anos. Cerran uns comercios, pero abren outros».

La patronal que más bajas ha notado en sus listados hasta el momento es la de Ribeira. Un portavoz de la entidad destacó que en la actualidad cuentan con alrededor de 210 afiliados, cuando hace una década el número estaba sobre los 300.

Un leve repunte

El colectivo boirense se mantiene también en un número próximo a los doscientos asociados. El presidente, Óscar España, destacó que en los últimos años apenas hubo variaciones e incluso el número de afiliados en la actualidad aumentó en unas veinte empresas con relación a hace unos diez años, pero con un constante baile de altas y bajas.

El presidente de la patronal pobrense, Manuel Tomé, indicó que es muy difícil mantener una asociación de estas características, pues la falta de ayudas les está complicando la subsistencia. Reconoció que llegaron a contar con 160 socios, pero en la actualidad el número bajó hasta los 145. El goteo por cese de actividad es constante, aunque también hay alguna alta de comercios o empresas nuevas que abren sus puertas.

Las asociaciones que tienen más problemas son, sin lugar a dudas, las pequeñas. Es el caso de Mazaricos. El presidente, Javier González, fue muy claro al afirmar que estos colectivos languidecen: «Non temos moito que ofrecerlle aos socios».

El cese de actividad es la principal causa de las bajas que se han producido en los últimos tiempos en el colectivo mazaricano. Pasaron de 130 a 105, según el dirigente, pero también porque se redujo la actividad: «Antes aínda había cursos de formación. Cando non das, a xente pide a baixa e agora é complicado facer cousas».

Javier González reconoció que estuvieron viviendo de las ayudas oficiales, pero en la actualidad, con unos ingresos anuales de 8.500 euros, «non hai nin para pagar a un traballador».

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