La parcheada AC-550 sigue siendo un punto negro

El vial sigue pendiente de importantes actuaciones


Fueron muchos los cambios que sufrió la carretera AC-550, una importante arteria de Barbanza que sigue estando considerada un punto negro de la red viaria. Hasta 1992, era un vial sin aceras y con escasas señalización. De hecho, tal día como hoy de ese año, se anunciaba una inversión de 600 millones de las antiguas pesetas para la mejora del tramo entre Ribeira y Porto do Son. Por aquel entonces, ya se estaban ejecutando obras para adecentar el resto del trazado, entre Noia y Cee.

Una década después, la carretera cobró de nuevo actualidad, aunque por su mal estado. El deterioro del pavimento puso en pie de guerra a vecinos y usuarios. Razón no les faltaba, pues las estadísticas de accidentes les daban la razón. En el 2010 se habían registrado cinco muertes sobre el asfalto. La AC-550 era calificada entonces como el vial más peligroso de la zona.

La Xunta de Galicia invirtió en el año 2012 1,3 millones de euros en la renovación del pavimento, pero los usuarios siguen sin conceder el aprobado a la calzada. Actuaciones como la circunvalación prevista para Portosín siguen, a día de hoy, sin fecha de ejecución.

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