La toxina invade la ría de Muros con el 90% del mejillón aún en las bateas

La situación es mejor en Arousa, donde se había sacado más de la mitad de la producción


ribeira / la voz

Quince días escasos han podido trabajar los bateeiros de Muros, a los que la entrada de toxina les ha pillado con el 90% del mejillón colgando todavía de las cuerdas. El responsable de la agrupación, Manuel Alborés, manifestaba ayer: «Non se chegou a sacar nin unha barcada por batea. Nós temos seis estruturas e enchemos cinco barcadas». Es decir, que como mucho han salido hasta ahora unas quince toneladas por plataforma, cuando la media de producción es de ochenta. Desde el miércoles están cerrados los polígonos de la parte más exterior de la ría de Muros-Noia, el b, que es el que tiene más plataformas flotantes, un total de 80, y el c, que solo cuenta con tres.

La preocupación entre los profesionales es máxima por un doble motivo. Por una parte, porque si la marea roja persiste y llega el mal tiempo el bivalvo puede desprenderse y, por otra, porque también está en riesgo la campaña del próximo año. De hecho, Alborés explica que tenían autorización de Mar para colocar un centenar de cuerdas más por batea, pero la toxina les ha obligado a paralizar cualquier actividad.

Ni tan siquiera pueden hacer el desdoble y esa es una de las cosas que más les inquieta.

Buena vianda

Por si fuese poco, este nuevo cierre por toxina se produce en plena época de ventas para la industria conservera y en una campaña que se presentaba como muy buena. Todos los bateeiros manifestaron que el producto tenía una excelente vianda. El presidente de Opmega, Ricardo Herbón, señaló al respecto que se obtenía un rendimiento de entre un 22 y un 23% en carne para la industria: «Incluso houbo partidas do 24 e o 25%».

Aunque por ahora es pronto para hablar de pérdidas, las consecuencias económicas derivadas de este nuevo episodio de toxina están en la mente de todos los afectados.

El secretario general de Anfaco, Juan Vieites, se refería ayer a la asiduidad con la que se registran las mareas rojas y señalaba: «Este es un mal endémico. El Intecmar está haciendo un seguimiento y nosotros también. En mi opinión habría que cerrar todas las rías porque el mar no tiene puertas y la toxina se extiende de forma rápida». Vieites no ocultaba su preocupación y recalcaba: «Más de la mitad de la producción de zonas importantes está todavía sin extraer».

La situación es menos complicada en los polígonos de Arousa norte, donde la toxina les dio una tregua mayor y, según explica Ricardo Herbón, pudieron sacar de las cuerdas más de la mitad del bivalvo. De hecho, este año lograron comenzar la campaña un poco antes de lo habitual y, precisamente esto, es lo que ha favorecido que una importante cantidad de molusco esté fuera.

Pese a todo, el presidente de Opmega apunta: «Quedan aínda dous meses de traballo arreo, a xente contaba con manter a actividade ata xaneiro». Herbón, como el resto, espera que la toxina no se prolongue demasiado, pero precisa que en esta época estaba iniciándose el envío de muestras para el mercado italiano, que es de gran importancia: «Agardamos que a toxina non sexa moi virulenta».

Entre los parques de bateas que están cerrados figuran algunos de Palmeira, Aguiño y Ribeira. Los más pesimistas indican que los datos sobre la incidencia de la marea roja no son buenos: «Din que vai ser forte», afirmaba una bateeira de Muros.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La toxina invade la ría de Muros con el 90% del mejillón aún en las bateas