Desde enero hubo 90 avisos por el acecho del lobo a granjas, frente a los 11 del 2015

Patricia Calveiro Iglesias
P. Calveiro RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

MATALOBOS

La proliferación del depredador ha multiplicado las pérdidas entre los ganaderos

20 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La proliferación del lobo en la comarca es un hecho comprobable con el que lidian, día a día, los ganaderos barbanzanos. Un buen indicador de ello está en el número de avisos recibidos por el acecho del lobo. La Consellería de Medio Ambiente registró desde enero 91 llamadas, bien a raíz de ataques o porque el animal fue visto merodeando por la zona, cuando en todo el 2015 solo hubo 11, al igual que en años precedentes, en los que lo habitual era rondar la decena de notificaciones. Esto significa que se la misma actividad que había antes a lo largo de doce meses se concentra ahora en uno, frecuentemente en zonas en donde no era habitual.

Los principales afectados por la inusual presencia del depredador son los ganaderos, que han visto multiplicarse sus pérdidas. Profesionales del sector señalan, además, que en la mayor parte de los casos no se notifican los ataques, ya sea por desidia o porque no se llegan a encontrar los restos de los animales que desaparecen y, sin muestras evidentes de que fue a causa del lobo, no optan a las ayudas que cubren los daños que este provoca.

En algunas zonas, como en Aldarís (Lousame) o en Posmarcos (A Pobra), tal es la incidencia que algunos ganaderos afirman que aún teniendo varias yeguas y vacas preñadas no han podido ver crecer una sola cría, ya que acaban siendo una presa fácil.