Las cofradías de la comarca se rebelan contra las tasas de los faros

Las embarcaciones de pesca tienen que abonar un canon anual de 28 euros


ribeira / la voz

Los marineros están que trinan. «Non facemos máis que pagar impostos». La gota que colmó el vaso de los profesionales del mar y también de los dirigentes de las cofradías de la comarca es la tasa de los faros, que introdujo el Ministerio de Fomento hace unos tres años. Las quejas se multiplican en todos los puertos de la zona pues la mayoría entiende que «xa non saben o que facer para que paguemos máis». Algunos pósitos han puesto el grito en el cielo y presentaron escritos ante las autoridades para que se elimine. También están haciendo gestiones ante la Consellería do Mar para que medie ante el Gobierno central y se retire.

El patrón mayor de Porto do Son, Tomás Fajardo, señala que hace unos tres años apareció esta nueva tasa que viene directamente de Madrid y que se paga anualmente. En los primeros recibos que llegaron se comenzó pagando 14 euros. Sin embargo, en el último ejercicio ya tuvieron que satisfacer el doble, 28 euros cada armador.

Despacho del barco

El dirigente, que además es el presidente de la Federación Galega de Confrarías, es claro: «Non sei se é xusto ou non, pero xa nos chegan ben os pagos que temos que facer durante todo o ano». Además, el recibo se necesita cuando se va a despachar el barco a Capitanía, por lo que si no estás al corriente de pago, «pois terás un apuro», indica.

La mayoría de los patrones mayores consultados no tienen muy claro para qué es este dinero recaudado. Fajardo cree que debe ser para el mantenimiento de dichas instalaciones aunque muchas embarcaciones, como la suya, son planeadoras y solo trabajan de día. Pero lo que llama la atención de los marineros es que los barcos de recreo están exentos, algo que no gusta a la mayoría de los trabajadores del mar, al considerar que es un agravio comparativo. El sector no está nada contento con este gravamen y aunque «non é moito», todo suma, afirman.

Fajardo solicitó la intermediación de la conselleira do Mar para que haga las gestiones necesarias ante Fomento para que se retire la tasa.

El cabreo también está latente en Ribeira. El responsable del pósito de Santa Uxía, José Antonio Pérez, comenta que se implantó la tasa de faros hace poco tiempo: «Un imposto máis ao que temos que facer fronte». Desde la entidad ribeirense se ha puesto una reclamación de la que todavía «non sabemos nada». Los recibos y los gastos se amontonan cada año y cada vez «costa máis pagar todo», afirma el ribeirense.

Según las cuentas de un armador barbanzano, «non me chegan mil euros ao ano para pagar todo o relacionado co barco». Además de este impuesto, las embarcaciones con motor a bordo tienen que pagar el servicio de recogida de aceites, botiquines, bengalas, amarres y despachos, entre otros.

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