El jurel se encarece más del 300% desde la lonja hasta el consumidor

J.M. Jamardo RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Un kilo se llega a pagar en la rula a seis céntimos y en la tienda supera dos euros

21 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay especies que no tienen el tirón suficiente para satisfacer a los marineros ni a los compradores. Es el caso del jurel. Este pescado está pasando una mala época y, de hecho, su cotización a pie de muelle es, a veces, irrisoria. La semana pasada, en la lonja de Portosín, muchas cajas, de dieciséis kilos, se llegaron a pagar a un euro: Seis céntimos el kilogramo, una cantidad que no satisface a los armadores. Sin embargo, las amas de casa tampoco entienden cómo con estos precios nada más salir del mar, en los puestos de venta la cotización puede dispararse como mínimo más de un 300%.

Abundancia de la especie, escasez de demanda o un tamaño que no tiene salida pueden ser factores que hagan que el chincho no tenga tirón esta temporada. El patrón mayor de Portosín, Iván Carreño, comentó que están hartos de que el precio del chicharro esté por los suelos, y en especial el mediano, que «xa non ten prezo», subrayó.

Precio mínimo

La cotización la semana pasada cayó de forma espectacular y un euro por una caja de dieciséis kilos «é case un pecado», según el dirigente. Con todo, el jurel más grande alcanzó los cinco euros por recipiente puesto que tiene mucha más salida y un buen mercado en Portugal. En vista de los resultados, los armadores sonenses optaron por establecer un precio mínimo, por lo que no venderán esta especie por menos de tres euros la caja. En caso contrario tienen previsto que se quede en el mar.