Las fiestas animan la ocupación hotelera en el arranque de septiembre

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Encontrar hospedaje en los días grandes de celebraciones como las de A Guadalupe es una tarea complicada

08 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando se trata de hacer balance o de hablar de expectativas para el futuro, las opiniones vertidas por aquellos a los que se pregunta pueden llegar a ser tan variadas que incluso resultan contradictorias. Sin embargo, siempre hay una tendencia generalizada y, en lo que respecta a las previsiones de ocupación hotelera para las próximas semanas, hay una corriente mayoritaria que permite confirmar el tirón de las grandes citas festivas que aún quedan por celebrar en la comarca. Aunque los turistas ya han puesto rumbo a la rutina de nuevo, las celebraciones marcadas en el calendario de septiembre animarán al sector hostelero hasta mediados de mes.

Además, este año la hostelería está contando con un aliado inesperado en el buen tiempo, y las temperaturas inusualmente elevadas de los últimos días favorecen un mayor movimiento en los negocios de hospedaje, especialmente en los cámpings. Manuel Rodríguez, responsable de una de estas instalaciones en Ribeira, confía en que un campeonato de pesca que se celebra este fin de semana en el municipio y las fiestas llenen los bungalós que aún están libres. De hecho, explica que algún grupo ya ha reservado plaza para los próximos días pensando en las celebraciones de Santa Uxía y en las de A Guadalupe. Y es que encontrar alojamiento en Rianxo para los dos próximos fines de semana es una tarea complicada.

Los hostales han colgado el cartel de completo para los días más fuertes de las celebraciones, y, de hecho, las expectativas son mejores que en años precedentes. Por su parte, el cámping, situado a poco más de un kilómetro del centro de la villa, también espera una elevada afluencia el sábado, cuando, dentro de la programación de A Guadalupe, se llevará a cabo el festival Rock in Rian. Otra alternativa es el alquiler de pisos a particulares durante la semana de las fiestas, y aquí tampoco están fáciles las cosas porque muchos ya están ocupados.