La crisis del ladrillo dejó a medio construir unas dos mil viviendas

A. Gerpe / J. Sande RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Marcos creo

Ribeira y Boiro son los municipios con más inmuebles paralizados, sobre una treintena

28 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La recesión económica y la crisis del sector constructivo que arrancó en el 2008 dejaron en la comarca un reguero de edificaciones a medio terminar y un buen número de solares horadados en los que, en algunos casos, ni siquiera llegó a completarse la cimentación de lo que debería haber sido un inmueble. No hay datos concretos de las viviendas que se quedaron a medio camino, pero es posible hacer una estimación tomando como referencia la cifra de bloques que están sin acabar, que en el conjunto de la comarca, según los datos recabados entre ayuntamientos, profesionales y vecinos, son unos sesenta. Estableciendo una media de 30 viviendas en cada uno de ellos, ya que el arquitecto Carlos López Coto indica que lo habitual es que haya entre tres y cuatro por planta, el número ronda los dos mil.

Es en Ribeira y Boiro donde más estructuras de hormigón inacabadas pueden verse, dado que hay promociones que constaban de entre tres y cinco inmuebles, la mayoría con tres plantas e, incluso, aprovechamiento bajo cubierta. Ambos ayuntamientos pueden sumar una treintena.

El grueso de estas edificaciones se concentran en Palmeira, Castiñeiras, Aguiño, Corrubedo, Cabo de Cruz y Escarabote, pero también hay algunas aisladas en los cascos urbanos. Tampoco Carnota escapó al desenfreno del auge constructivo y en Caldebarcos se iniciaron unas cuatro áreas residenciales que nunca llegaron a completarse.