La oleada de incendios llegó a O Son con frentes próximos a casas y a la AC-550

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

MARCOS CREO

Baroña fue la parroquia más afectada y un cámping estuvo a punto de ser evacuado

11 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La sucesión de frentes que desde hace días afectan a diferentes municipios de la comarca, llegó ayer Baroña, una de las parroquias de Barbanza históricamente más castigadas por las llamas durante los meses de verano. En esta ocasión, el fuego volvió a surgir en un punto muy próximo a la AC-550, y las llamas estuvieron muy cerca de algunas casas. Esto último hizo que los equipos de extinción, una vez garantizada la seguridad de los vecinos de la zona, priorizasen la protección de los inmuebles.

El fuerte viento que azota la comarca desde hace dos días fue el mayor obstáculo a la hora de coordinar el operativo de extinción. Las rachas, según explicaba uno de los integrantes, eran cambiantes, por lo que la dirección que iban tomando las llamas era igual de incierta. Otro condicionante al que tuvieron que hacer frente los brigadistas tenía su razón de ser en la AC-550, ya que este tramo que comunica la villa sonense y la ciudad de Ribeira es muy concurrido. Los agentes de la Policía Autonómica movilizados fueron los encargados de regular el tráfico para evitar que se formasen retenciones.

El fuego, que comenzó sobre las 17.00 horas, se dio por estabilizado hacia las 20.30 tras arrasar más de veinte hectáreas. Las llamas avanzaron a gran velocidad, avivadas por el fuerte viento. A medida que el tiempo pasaba, la prioridad fue movilizar el mayor número de medios aéreos para estabilizar el frente antes de la noche, durante la cual hidroaviones y helicópteros tienen vetadas las salidas, y unos valerosos vecinos se sumaron también al combate contra el fuego, armándose con todo lo que tuvieron a mano para combatirlo.