Barbanza blinda su litoral al restringir las hogueras en la arena

BARBANZA

Solo A Pobra, Muros y Carnota permiten montar las cacharelas en las playas

21 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque el litoral barbanzano nunca fue Riazor, donde decenas de hogueras ponen luz a la noche de San Juan, hasta no hace mucho tiempo era habitual que colectivos sociales y pandillas de amigos eligieran la arena para darle forma a pequeñas montañas de madera que quedaban reducidas a cenizas la noche del 23 de junio. Esta tradicional estampa se fue, poco a poco, viendo reducida, hasta el punto de encontrarse actualmente en serio peligro de extinción. Tanto es así que, el jueves, solo será posible ver puntos de luz impregnados con olor a sardinas asadas en las franjas costeras de A Pobra, Muros y Carnota.

¿Qué ha llevado al resto de los concellos a poner coto a las hogueras de San Juan? La razón principal hay que buscarla en el estado que presentaban muchos puntos del litoral barbanzano la jornada posterior a la mágica noche. Arena repleta de restos de brasas y otros residuos casi imposibles de limpiar e incluso tramos de las pasarelas de madera que atraviesan algunas playas carbonizados eran estampas habituales. «O detonante foi un ano que resultou un auténtico desastre, recibimos incluso queixas de xente que se cortara con cristais», explicaba ayer el alcalde de Porto do Son, Luis Oujo.

Desde el departamento de Medio Ambiente de Boiro apuntaban también hacia la limpieza como motivo principal de la prohibición: «Sempre quedaban as praias salpicadas de brasas e incluso dos cravos que podían ter algunha das madeiras empregadas na fogueira. Non se podía seguir consentindo».