Los proyectos para habilitar suelo industrial en la zona se reactivan

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

BARBANZA

La aprobación del plan xeral de Porto do Son desbloquea el polígono, mientras en Noia y Ribeira se trabaja en sendas propuestas

20 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Hubo un tiempo en el que los antaño demandados polígonos empresariales, sobre todo los de reciente construcción, eran poco más que un páramo yermo de actividad. Poco a poco eso está cambiando -Xestur, la empresa pública que gestiona varios recintos en la comarca, confirmaba hace un mes la venta de una decena de parcelas- y eso está dando alas a iniciativas para impulsar la construcción de nuevos espacios para naves. El último ejemplo es el de Porto do Son, que ha visto como su situación está próxima a desbloquearse tras la aprobación definitiva del plan urbanístico, pero son varios los proyectos para habilitar suelo industrial que se están reactivando.

En lo que respecta al caso sonense, hace años que se habla de la construcción de un polígono industrial en la zona, sin embargo, no había suelo habilitado para poder llevarlo a cabo. Eso ha cambiado ahora con el visto bueno definitivo al PXOM -solo falta la publicación correspondiente en el Boletín Oficial de la Provincia para que entre en vigor- y ya se ha puesto en marcha la maquinaria para promover la creación de un parque empresarial. El siguiente paso, según explicaba el alcalde sonense, Luis Oujo, será mantener un encuentro con los empresarios del municipio para conocer la demanda real de suelo existente y luego dirigirse a la Xunta para empezar con el proyecto: «Agora que temos chan haise que poñer a traballar».

En función de la demanda

En este sentido, el regidor precisó que la intención es ir desarrollando el suelo industrial conforme vaya creciendo la demanda de parcelas, de manera que solo se tendrá en cuenta en el momento de partida las solicitudes de espacio que se hayan formalizado. Con esto se pretende evitar una imagen tan recurrente en los últimos años como la de miles de metros cuadrados de parques empresariales urbanizados e invadidos por la maleza.