El viento causó pocas incidencias y un fuerte oleaje que atrajo a Corrubedo a decenas de curiosos

La Policía de Rianxo retiró  un árbol en A Paradegua y Protección Civil de Noia, un cartel en O Curro

Dos personas se hacen un «selfie» en las rocas de Corrubedo.
Dos personas se hacen un «selfie» en las rocas de Corrubedo.
Carnota La Voz

Después de la tempestad que azotó la comarca durante la madrugada y la mañana del viernes, ayer la lluvia amainó y, pese a que se registraron fuertes rachas de viento, el temporal dio una tregua, de manera que apenas se registraron incidencias. Lo que sí se repitió como suele suceder siempre que Eolo sopla con fuerza fue el peregrinaje de decenas de personas hasta diversos puntos de la costa, como el faro de Corrubedo, para admirar y fotografiar el oleaje.

En cuanto a los problemas provocados por el mal tiempo, los equipos de emergencias de la zona apenas tuvieron trabajo durante la jornada. Solo a última hora de la tarde tuvieron que acudir al lugar de A Paradegua, entre los municipios de Rianxo y Dodro, agentes de la Policía Local rianxeira y de Protección Civil para retirar un eucalipto que había caído en la calzada.

En Noia, por su parte, solo se registró el desprendimiento de un cartel en la plaza de O Curro, mientras que en Mazaricos seguían expectantes por el elevado caudal del Xallas, aunque no llegó a desbordarse.

Embarcación a la deriva

Por su parte, en Carnota quedó a la deriva una embarcación de recreo, que se soltó de su amarre de madrugada debido a las fuertes ráfagas de viento que azotaron el litoral. De hecho, Lira registró ayer la segunda racha de viento más fuerte de Galicia.

Al parecer, el propietario de la lancha no vive en el municipio carnotano y fue la persona que se encarga de su mantenimiento la que se percató de que el barco se había soltado de su amarre en Portocubelo. El hombre avisó a un vecino para que le ayudara y ambos cogieron otra embarcación y emprendieron la travesía para recuperar la que había quedado a la deriva. Por fortuna, la aventura tuvo un final feliz y los tripulantes localizaron la lancha en la zona de Mallou y la remolcaron de nuevo hasta Portocubelo sin mayores contratiempos.

Al margen de las incidencias relacionadas con el viento, no falta quien le ponga buena cara al mal tiempo, como se pudo comprobar durante la tarde de ayer en las inmediaciones del faro de Corrubedo. Muchos curiosos se acercaron a las rocas del litoral ribeirense para contemplar toda la bravura del mar barbanzano. El fuerte oleaje ofrecía ayer un verdadero espectáculo que muchos inmortalizaron con sus cámaras fotográficas.

Tras la tregua de ayer, las previsiones apuntan a que las lluvias volverán con fuerza a la comarca durante la jornada de hoy y está decretada una nueva alerta naranja.

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