Los barbanzanos se embolsarán unos dos millones en pedreas

El único gran premio que se vendió en la comarca fue un décimo de un quinto

María José Petisco posa con Justino, el personaje del anuncio del sorteo, y el número premiado.
María José Petisco posa con Justino, el personaje del anuncio del sorteo, y el número premiado.

Noia / la voz

Esta vez, la fortuna se mostró bastante esquiva con la comarca y el sorteo más esperado del año, el que reúne a miles de personas en torno a radios y televisores cada 22 de diciembre, tan solo dejó un décimo de un quinto premio. Fue un billete del 43221, que se vendió en el despacho de María José Petisco en Noia. Superada la decepción inicial por no tener ningún décimo agraciado con el gordo, quien más y quien menos buscó el consuelo de las pedreas, que dejaron en la zona la nada desdeñable cifra e casi dos millones de euros.

El dato es provisional, dado que ayer por la tarde en varias administraciones y puntos de venta barbanzanos todavía no contaban con los datos oficiales y no sabían con certeza cuánta suerte habían repartido en forma de euros. De hecho, el listado con los números que salieron del bombo se hizo de rogar, y, pese a que Loterías había anunciado que los agraciados podrían cobrar sus premios a partir de las seis de la tarde de ayer, no fue así. Solo los clientes del Mexillón de Ouro, en Rianxo, pudieron embolsarse el dinero de su premio puesto que esa administración cuenta con un programa propio.

La aplicación de Loterías para comprobar los décimos no funcionó en toda la tarde, así que será a partir de hoy cuando los barbanzanos más afortunados podrán cobrar su parte de esos casi dos millones en pedreas y terminaciones. Entre quienes se han llevado una pequeña alegría están los propietarios de alguno de los boletos distribuidos por el Náutico de Ribeira, ya que su número, el 37940, vendido en la administración número 3, coincide con la terminación del gordo.

Por su parte, la comisión de fiestas de Cabo de Cruz repartió un reintegro en sus participaciones, mientras que en Santa Uxía se vendieron varios décimos con el código postal que también tienen la terminación.

Rumores en Boiro

Menos suerte tuvieron los trabajadores de Jealsa, que se quedaron a una sola cifra de embolsarse un quinto premio. Por un momento, algunos creyeron que el 51488 les alegraría las fiestas, pero pronto comprobaron que el número que habían cantado los niños de San Ildefonso era el 51688.

Por Boiro también comenzó a circular la historia de un hombre que acababa e regresar de Benidorm con un décimo premiado y se hospedaba en un local hostelero de la villa, pero parece que el agraciado se quedó en un rumor.

De hecho, esta vez la suerte fue menos generosa con la comarca que en otros sorteos navideños, y en algunos despachos de lotería, como en Muros, reconocían que la jornada de ayer fue «regularcilla». No faltaba quien se lamentase por la sequía de grandes premios: «Pedreas sempre se dan, xa vin algunha desde ano, pero o bo era dar un dos grandes».

Otros, en cambio, se mostraban satisfechos: «Dentro do que cabe foi ben, pensamos que ía ser peor», decían en la administración de Taragoña, de donde salió el gordo que tocó en Rianxo en el 2003 y donde esperan que la lotería del Niño les quite la espina de no haber repartido millones en el sorteo de ayer.

Quien estaba más contenta que unas pascuas era María José Abeijón tras dar el quinto premio y que durante la mañana no dejó de recibir abrazos y felicitaciones. La noticia de que había tocado la lotería de Navidad en Noia corrió como la pólvora y muchos vecinos se acercaban al punto de venta de la calle Montero Ríos entre incrédulos e ilusionados. Muchos preguntaban qué número había tocado por si era el suyo: «O meu non é, teño dous de aquí pero non me tocou nada», reconoció una mujer.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Los barbanzanos se embolsarán unos dos millones en pedreas