«Vamos a rehacer un horno del siglo XII»

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Lo que surgió como una bella casualidad se ha convertido en una segunda historia de amor para esta pareja del País Vasco. Tomás Queirós e Iratxe Zamora aterrizaron en el 2009 en el Centro de Interpretación Arqueolóxica de Neixón, en Boiro. Les llamó la atención un cartel que anunciaba un curso para hacer fuego prehistórico. Tras las cenizas, se avivaron las ascuas del voluntariado.

Los miembros del equipo del Museo Minero de Gallarta, además de participar cada verano en las excavaciones arqueológicas, la pasada primavera recrearon un horno de reducción empleando sus conocimientos sobre el metal. El dúo logró replicar el antiguo método para tratar hierro, como en la zona denominada barrio metalúrgico, en Neixón. 

La estructura, consistente en una cubierta de barro sobre un foso funcionó en varias jornadas de hasta 48 horas, que requerían atención constante para recubrir grietas y mantenerlo activo. Fue un éxito. «Vamos a experimentar y modificar el horno», afirmó Iratxe Zamora sobre su futuro regreso para los encuentros arqueológicos del centro boirense y una segunda reconstrucción.

Misma época

«En Bilbao hallaron uno del siglo XII y vamos a rehacerlo», dijo Tomás Queirós adelantando el marco temporal coincidente con el de las actuales actuaciones, que mejoraría la producción a obtener: «Intentaremos meter 50 kilos de hematita para conseguir 15 de mineral férrico», afirmó Queirós sobre el nuevo reto.

Entre el polvo, el barro y la arenisca, este par no solo ha salvado maravillas de otro tiempo. También encontró, en el 2010, a su perro, Barri, que ahora les acompaña en cada aventura. 

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