Tristeza y emocionado adiós a Germán

El funeral del patrón se trasladó de la iglesia a Vista Alegre ante la masiva afluencia

El último adiós al patrón del barco bateeiro siniestrado congregó a una multitud en el cementerio de Vista Alegre.
El último adiós al patrón del barco bateeiro siniestrado congregó a una multitud en el cementerio de Vista Alegre.

RIBEIRA / LA VOZ

Boiro sigue tocado por el trágico naufragio del Paquito Nº 2. El dolor, como señaló el párroco Rogelio Freijo, impide encontrar explicaciones, pero hay una nota positiva, y es la unidad que el accidente ha generado en la sociedad, en el entorno de las víctimas. Se palpó ayer durante todo el día con las muestras de apoyo a la familia de Germán Fernández Triñanes, que velaba su cuerpo en el tanatorio Santa Baia, y quedó ratificado minutos después de las cuatro de tarde, cuando a la iglesia parroquial llena de gente y el atrio atestado de personas llegó el aviso de que el funeral se trasladaba al cementerio de Vista Alegre y se hacía de campaña para que así pudiesen participar el mayor número de fieles. El desplazamiento de las decenas de coches del centro de la villa al camposanto colapsó la salida de la población.

Un silencio estremecedor invadió el cementerio cuando llegaron las exequias y los familiares del patrón del barco. Las caras de dolor, los gestos de pena, las demostraciones de respeto y cariño se sucedieron hacia todas las personas próximas al fallecido. El párroco, nada más empezar los oficios, hizo una llamada a la unidad para superar mejor el duro trance. En nombre de la familia, agradeció la asistencia a las celebraciones religiosas y el apoyo brindado. Rogelio Freijo destacó la labor de todas los estamentos y personas a título individual que han participado, o lo están haciendo, en el rescate de los náufrago del barco mejillonero. Recordó que esa misma mañana el arzobispo Julián Barrio acudió a Boiro para estar cerca de los parientes de las víctimas y que se comprometió a realizar un funeral conjunto cuando sean localizados los cuerpos de Antonio Hermo y de Santiago Blanco.

Declaración institucional

Horas antes del entierro, numerosas personas se dieron cita en la casa consistorial de Boiro. El Concello lleva volcado con la tragedia del Paquito Nº2 desde el minuto cero. El martes por la tarde, nada más conocerse que se estaba buscando el barco porque sus tripulantes no daban señales de vida, el alcalde, Juan José Dieste, se desplazó a Corrubedo. También lo hicieron miembros de otros partidos y conocidos ex portavoces municipales, como Juan Jesús Ares, que la primera noche permaneció al lado de las familias en la casa del mar de Corrubedo hasta altas horas. Asimismo, el grupo municipal de emergencias se puso a disposición de la búsqueda.

Pero faltaba el gesto institucional que simbolizase el dolor que se está viviendo. Y, ese, llegó ayer al mediodía. Se celebró un pleno en el que se leyó una declaración. Juan José Dieste fue el encargado de ponerle voz al sentir de los presentes. «Nestes momentos de gran convulsa emocional para todos os boirenses, para toda a comarca do Barbanza e, en especial, para toda a xente do mar, non temos palabras que poidan mitigar a dor que a todos nos embarga. Quédanos o consolo de sentirnos preto dos que máis están a sufrir», dijo. El regidor acabó el homenaje verbal a los tripulantes señalando: «Germán, Santiago e Antonio seguirán sempre presentes entre nós».

Más condolencias

Por otra parte, desde ayer, las banderas ondean a media asta en Boiro en señal de duelo y en la fachada de la casa consistorial luce un crespón negro. Eso sí, el Concello recordó que no se puede decretar el luto oficial todavía, hasta que aparezcan los otros dos tripulantes. Pero que, oficiosamente, en Boiro hay duelo total.

Precisamente, fueron muchos los vecinos y entidades relacionadas con Boiro que ayer hicieron público su pesar. Una de ellas fue el Centro Internacional de Navegación de Arousa (CINA), que además de lamentar lo ocurrido recordó los buenos momentos compartidos con Germán. Dijo que el patrón del Paquito Nº2 ayudó en numerosas ocasiones al CINA y que con él, monitores y adultos, pasaron momentos agradables durante la procesión de la Virgen del Carmen. Igualmente, en el club náutico de Cabo de Cruz las banderas ondean a media asta.

Nadie en Boiro se mantiene ajeno a lo ocurrido. Desde los niños, cuyos festivales se suspendieron, a los miembros de entidades vecinales, que también optaron por cancelar las actividades programadas. Hoy, de hecho, debería ser un día de fiesta en la localidad, con las tradicionales cenas de empresa navideñas, pero ya nada es igual.

TRAGEDIA EN EL MAR

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos

Tristeza y emocionado adiós a Germán