El culebrón del cuadro que reclama el Prado se enrevesa

En el archivo noiés consta la cesión de un lienzo titulado como el que cuelga en el salón de plenos pero es de un autor distinto

El cuadro de Francisco Pradilla que aparece reproducido en la foto es el que figura en un libro de actas del año 1911.
El cuadro de Francisco Pradilla que aparece reproducido en la foto es el que figura en un libro de actas del año 1911.

Noia / La Voz

Recomponer la historia del cuadro de Manuel Domínguez Meunier que cuelga de las paredes del salón de plenos de Noia y que el Museo del Prado reclama va a resultar más complejo de lo previsto inicialmente. La investigación para documentar la procedencia de la pintura Mercado de Noya no ha hecho más que comenzar y el culebrón se enrevesa por momentos.

Por lo visto, entre finales del XIX y principios del siglo pasado hubo varios artistas que se dedicaron a plasmar en sus lienzos escenas de un mercado en la plaza de O Curro de Noia, lo que ha contribuido a que seguir la pista del cuadro que el Museo del Prado le reclama al Concello se complique todavía más.

La pintura de Domínguez Meunier figura en el catálogo de la sala madrileña y nadie sabe cómo ha ido a parar al salón de plenos noiés. Revolviendo en los archivos en busca de una respuesta ha aparecido un libro de actas en el que se hace alusión a un cuadro que se titula igual, pero no es el mismo. Y, para colmo, de este segundo lienzo no hay ni rastro en la casa consistorial.

Cesión en 1911

Según consta en la documentación, el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes cedió al Concello noiés el cuadro Un mercado de Noya de Pradilla por las gestiones del diputado a Cortes por este distrito Prieto Mera en 1911, e incluso figura la aprobación del pago del embalaje del lienzo. Sin embargo, ni hay constancia de que la pintura llegara al Ayuntamiento ni tampoco figura en el inventario municipal.

Sobre la casualidad de que haya dos lienzos que reflejan la misma estampa y que llevan el mismo título, resulta que no lo es tanto. El Prado está al tanto de todos los pasos dados en Noia para investigar la procedencia del cuadro y la conservadora del museo explicó que Francisco Pradilla, tras un viaje a Galicia, pintó un Mercado de Noya que al parecer tuvo gran éxito y él mismo repitió con asiduidad. Incluso se grabó y publicó en la revista La Ilustración Española y Americana. Y si con dos pintores dedicados a plasmar O Curro en sus obras fuera poco, hay un tercer artista, Miguel Pradilla González, que también pintó con frecuencia la composición Día de mercado en Noya.

Así que el dilema está servido y toca seguir buceando en los archivos en busca de respuestas.

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