Unos trescientos vecinos esperan la ampliación del cementerio sonense

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

BARBANZA

El plan xeral reserva un espacio para la construcción de nichos en A Tarela

18 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La engorrosa tramitación que lleva consigo la ampliación de un cementerio provoca que, en la mayor parte de los casos, pasen años antes de que el proyecto llegue a buen puerto. En la parroquia sonense de Baroña están muy cerca de ver el inicio de las obras para incrementar el número de nichos una vez que la actuación ha superado todos los trámites administrativos, pero a sus vecinos de Noal todavía les queda un largo camino pese a que hay unas trescientas solicitudes para la adquisición de panteones.

Por su situación, entre el mar y la carretera comarcal, la ampliación de la necrópolis de San Vicente de Noal es inviable, de modo que fue preciso buscar un plan b. En el planeamiento urbanístico que está a punto de aprobarse definitivamente se ha reservado un espacio para la construcción de nichos nuevos. Además de los permisos y trámites que conlleva toda obra de este tipo, hay que esperar a que la Xunta dé su visto bueno al PXOM antes de plantear la posibilidad de acometer el proyecto del camposanto.

En concreto, la parcela que se destinará a cementerio se sitúa en el lugar de A Tarela, muy cerca de donde está previsto construir el tanatorio.