«Qumaira» se ceba con Barbanza

María Hermida
María Hermida RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

monica ferreiros

Viales inundados y llenos de arena, una nave de rederas con el tejado al vuelo y edificios con goteras, entre el legado que dejó el temporal

07 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Que la flota esté en tierra, que las bateas sufran desperfectos y que las playas se empeñen en prorrogarse de forma continua hacia los paseos marítimos y las carreteras ya ha dejado de ser una excepción y se ha convertido casi en un ritual diario. A mayores de convivir con esas situaciones, los temporales empiezan a ser sinónimo también de inundaciones al por mayor, edificios dañados y un largo reguero de problemas. Qumaira, la borrasca que ayer se cebó con la zona, provocó, entre otras cosas, que parte del tejado de la nave de rederas de Portosín volase por los aires.

Los temporales están haciéndole un flaco favor a un buen número de edificios de las zonas portuarias que adolecen de falta de mantenimiento. Recientemente, las rederas de Aguiño eran fotografiadas entre cubos de agua, que son el método de utilizan para intentar que las goteras no inunden el local. Y, ayer, las que se vieron la cara con los desperfectos fueron las rederas de Portosín. Por la mañana, cuando llegaron para trabajar, comprobaron cómo el temporal se había llevado por delante parte de la cubierta y en las instalaciones llovía sobremanera. El patrón mayor, Eduardo Carreño, señaló que la cofradía está harta de insistir a Portos de Galicia para que arregle el edificio, y que incluso el pósito invirtió dinero en la confección de un proyecto que aún no se llevó a cabo.

Los disgustos en la cofradía de Portosín continuaron también por la tarde. No en vano, estaba convocada una reunión en el salón de actos de la nueva lonja. Pero cuando abrieron la puerta de esta estancia los responsables del pósito descubrieron que se estaba filtrando agua por todas partes. El edificio se estrenó en el 2009. Pese a ello, y con la ristra de temporales que lleva encima, sufre numerosas y evidentes goteras.