Las jornadas de la FEB sedujeron a los pequeños

María Hermida
maría hermida RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Un taller impartido por el cocinero Miguel Mosteiro les enseñó a preparar nutritivas ensaladas y empanadillas

29 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Las jornadas que está celebrando la Federación de Empresarios de Barbanza (FEB) en una carpa ubicada en la plaza Segundo Durán de A Pobra, llamadas a ser un punto de encuentro entre la artesanía y los productos del mar, tuvieron ayer unos protagonistas indiscutibles: los niños. Un batallón de pequeños se lo pasó de lo lindo, primero, confeccionando con sus propias manos bolsos y colgantes, y, después, bajo la batuta del cocinero Miguel Mosteiro, aprendiendo a elaborar recetas con los productos del mar como base.

Mientras fuera llovía como si tirasen el agua a jarrazos, bajo la carpa, lo que caía era un chaparrón de emoción. Porque los pequeños se implicaron a fondo en su tarea y, sobre la una de la tarde, a las órdenes de Miguel Mosteiro y un ayudante apodado Pitufo por el gorro que llevaba, se mostraban entusiasmados preparando una empanadilla. Ojo, que no se trataba de una empanadilla cualquiera, como bien explicaba una niña: «Cogimos una oblea de masa y la rellenamos con productos del mar como bonito, sardinas y también cosas de la huerta como pimientos, es para que aprendamos a comer bien y sano».

También una ensalada

Por las caras sonrientes de los pequeños, parece que el objetivo de la FEB, lograr que los niños lo pasen bien comiendo sano y probando los manjares del mar de Barbanza, se cumplió a la perfección. No en vano, tras rellenar la empanadilla con todo un abanico de productos pesqueros, aún tuvieron tiempo de confeccionar una rica ensalada. A alguno que otro le costó lo de mezclar las multicolores hojas de lechuga con melón o uvas, pero Mosteiro insistía en que «las ensaladas son mágicas, ya veréis cuando las probéis».