Amicos pone nombre y cifras a su lucha por la residencia


Los colectivos que recaudan fondos en la comarca cada vez se esfuerzan más en detallar a los vecinos en qué se va a invertir cada céntimo que aporten. Amicos es un buen ejemplo de ello. La entidad hizo público que necesita 55.000 euros para poder poner en funcionamiento la residencia a medio construir en Boiro. Y es que, aunque para las obras hay financiación, falta adquirir todo el mobiliario. Pero la información no se quedó ahí. La entidad tiene a disposición de quien quiera verla una lista con lo que necesita, detallando el precio de cada objeto. Se puede poner dinero para la campaña sin especificar para qué o, si se desea, especificar qué mobiliario es el que desea que se adquiera.

La lista hecha está compuesta, básicamente, por mobiliario básico y por algunas máquinas necesarias para poder llevar a cabo la rehabilitación o para favorecer la movilidad de los usuarios, como un ascensor montacargas cuyo coste asciende a 17.200 euros. Amicos está dejando copias de este documento donde se detalla lo que se necesita allá por donde pasa, desde tiendas a empresas pasando por concellos. Lo importante, señalan desde la entidad, es que se reúnan los 55.000 euros cuanto antes y que se asegure la apertura del centro.

Ayer fue uno de esos días en los que Amicos sacó su lucha a la calle. Lo hizo en Santa Uxía, donde montaron un puesto para vender broches hechos por los usuarios del colectivo. Allí estaban dos trabajadoras de la entidad y también Carmen y Xelo, dos usuarios, que demostraron a lo largo de la mañana que tienen dominada la técnica de confección de los broches. Se ubicaron en la calle peatonal, donde poco a poco se fue recaudando algo. La lucha sigue en pie y la meta está clara; en Amicos creen que la alcanzarán. Esperan que sea más pronto que tarde.

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