¿Quién dijo que los museos eran unos sitios aburridos?

Raquel iglesias RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Los pequeños de Porto do Son pasaron una divertida tarde en el Marea

24 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Diversión y museo no siempre son palabras sinónimas para los niños. Cuando se pronuncian juntas, a veces les queda la cara echa un cuadro y muchos se imaginan recorriendo el Louvre sin entender nada de arte. Pero en la comarca de Barbanza hay lugares que llevan ese nombre y que son una caja de sorpresas. Han conseguido reinventar el concepto y convertirse en un lugar idóneo para que los pequeños dejen volar su imaginación.

Es este el caso del Museo Marea de Porto do Son, que guarda en su interior grandes dosis de historia. Se inauguró en la época navideña y desde entonces son muchos los que se han asomado a un lugar que hace magia con el pasado. Ayer, los más pequeños del municipio se dejaron impresionar por la gran dorna que cuelga sobre la entrada u objetos que recrean distintos oficios relacionados con el mar o el de zapatero, entre otros.

En su cara se reflejaba el asombro. Entendieron entonces que este lugar nada tiene que ver con el aburrimiento.