Unos 250 voluntarios colaboran con la Cruz Roja en la comarca

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Las múltiples iniciativas que desarrollan las agrupaciones de Boiro, Noia y Ribeira benefician a miles de personas de todas las edades

04 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Con el paso de los años, el papel de la Cruz Roja en la comarca ha ido cambiando para adaptarse a las nuevas necesidades. Mientras en un principio, allá por la década de los 80, se dedicaba fundamentalmente a la atención de emergencias y traslados sanitarios, hoy, las agrupaciones que trabajan en la zona acumulan incontables tareas en ámbitos muy diversos que requieren de todo un ejército de voluntarios para su materialización. En total, en Barbanza colaboran con la organización unas 250 personas.

Resulta más complicado contabilizar el número de vecinos que se benefician de los distintos programas e iniciativas puestas en marcha por las agrupaciones de la Cruz Roja en Ribeira, Noia y Boiro, aunque no es aventurado hablar de miles dado que, solo en el término boirense, calculan que son unas cuatro mil las personas que participan en alguna de las actividades de la entidad.

Múltiples servicios

En Noia, por ejemplo, cuentan con un servicio de intercambio de jeringuillas para drogodependientes en el que se realizan un centenar de trueques anuales, una cifra que se aproxima a los participantes con los que cuentan los talleres de alfabetización de personas mayores al cabo de un año. Otros programas que ofrece la Cruz Roja noiesa, que acaba de celebrar su 25 aniversario, son los campamentos urbanos o las actividades de refuerzo escolar, así como las clases de español para inmigrantes.

Muchos de estos servicios son comunes a las agrupaciones de Boiro, que también realiza, por ejemplo, campañas de prevención de consumo de drogas o prestación de productos de apoyo para personas dependientes, y Ribeira. En el caso ribeirense, la entidad cuenta también con un ropero, que asiste a cerca de un centenar de familias, y una lancha para emergencias y preventivos.

Otro denominador común es la formación, no solo para los usuarios, sino también para los propios voluntarios.