El temporal causó desprendimientos, dañó tejados y tiró numerosos árboles

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Lousame y O Son sufrieron cortes de luz por roturas en el tendido eléctrico

15 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El primer temporal de consideración del otoño, Nicki, mantuvo en jaque a los servicios de emergencias de la comarca y causó un sinfín de desperfectos de diversa consideración. Muchos árboles acabaron en el suelo -solo en Noia el Grumir contabilizó una veintena-, también hubo desperfectos en tejados, algunos ríos, como el de Artes, se desbordaron anegando fincas y la crecida del Coroño resultaba espectacular a su paso por Ponte Goiáns.

Noia, Boiro y Lousame fueron los municipios en los que se registraron mayor número de incidencias. En el término boirense, el Grumir actuó conjuntamente con la brigada de Obras. Los servicios de emergencias tuvieron que desplazarse por el desmoronamiento de terraplenes en la AC-305, a su paso por Escarís, en Curres, en Bealo y en Cespón. En la mayoría de los casos no se vio interrumpido el tráfico.

Sí tuvo mayores consecuencias la caída de una acacia de grandes dimensiones en el vial que une Bealo y A Galea. La circulación rodada se vio interrumpida y un autobús de transporte escolar tuvo que desviarse por Moimenta. En Bealo, además, se cayó un poste del tendido eléctrico.